30 de marzo de 2019
30.03.2019
La Opinión de Murcia

Contaminación

Cerca de nueve kilómetros cuadrados de residuos peligrosos en la Sierra Minera

La Asamblea fija 23 medidas para atajar la contaminación y evitar "riesgos para la salud de los habitantes" que ven "mermada" su calidad de vida

29.03.2019 | 19:37
Cerca de nueve kilómetros cuadrados de residuos peligrosos en la Sierra Minera

Piden "un amplio consenso" para revitalizar los pueblos de la zona y avanzar en su desarrollo urbanístico

La Comisión de Política Territorial y Medio Ambiente de la Asamblea Regional cerró ayer la ponencia sobre la existencia de residuos peligrosos sobre cerca de nueve kilómetros cuadrados de la Sierra Minera de Cartagena y La Unión con la propuesta de 23 medidas para atajar los «riesgos para la salud de los habitantes» de esta zona, que ven «mermada» su calidad de vida. El pleno del Parlamento autonómico aprobó el texto y pidió a las administraciones actuar «de inmediato».

Tras siete comparecencias de expertos, vecinos y responsables políticos, los grupos parlamentarios, además de la propuesta de medidas que deberá poner en marcha el Gobierno autonómico actual o futuro, han redactado un diagnóstico de la situación actual.

Así, se entiende que la problemática de la Sierra Minera tiene una doble vertiente. Por un lado, la llegada al Mar Menor y al Mediterráneo de residuos mineros debido a la aportación de las ramblas; y por otro, el daño a la salud de las personas que se está produciendo, «como demuestran los análisis que se han realizado».

En cuanto a este segundo punto, la Comisión ha determinado que los residentes de poblaciones como El Llano del Beal, El Estrecho, El Beal o Portmán «están viendo fuertemente mermada su calidad de vida». Y es que, el dictamen de los grupos parlamentarios recoge que la acumulación de estériles que ha dejado la actividad minera en la zona se estima en un total de 2.351 depósitos, con una superficie de cerca de 9 kilómetros cuadrados y casi 200 millones de metros cúbicos. Concretamente, se habla de que los residuos peligrosos se encuentran en escombreras, pequeñas y grandes, y en unas 89 balsas de residuos de tratamiento de mineral por técnicas de flotación diferencial, con un volumen global de 22,9 millones de metros cúbicos; además de las balsas de concentrado de pirita en el interior del lavadero Roberto I y en la margen izquierda de la Rambla de La Boltada.

PRASAM y responsabilidades

El texto de la Comisión también fija responsabilidades de la situación. Así, habla de las empresas peñarroya y Portmán Golf, que «no se han hecho cargo de los problemas de contaminación que han generado, faltando al cumplimiento de la ley de residuos y suelos contaminados», aunque también señala a «las distintas administraciones que no han cumplido con su cometido de exigir responsabilidades, ni han procedido a la restauración de los suelos con carácter subsidiario».

Sobre el Plan de Recuperación Ambiental de Suelos Afectados por la Minería (PRASAM), el dictamen plantea «dudas», aunque reconoce que «puede convertirse en una oportunidad para hacer las cosas bien». No obstante, recalca que es necesaria «la participación de los agentes sociales y políticos, sumada a la opinión de técnicos y científicos», para convertirlo en una herramienta eficaz.

Y es que, el grupo de trabajo cree que los datos aportados por los estudios médicos realizados sobre la contaminación por metales pesados que ha llevado a cabo la Consejería de Salud «son suficientemente significativos para establecer medidas de prevención, seguimiento y control a la población de la zona». Así, entiende que «la Administración debe facilitar a los investigadores y los vecinos datos de salud segmentados que ayuden a constatar la existencia de la relación entre la contaminación de los suelos y la salud de las personas».


El ejemplo de la balsa Jenny

El resultado de la Comisión pone como ejemplo el plan de restauración ambiental de la antigua balsa minera Jenny para «extraer algunas enseñanzas». Según el texto, las concentraciones de metales en esta zona, según revelan análisis recientes, está afectando a la salud de los habitantes de la Diputación del Beal; pese a que se llevaron a cabo proyectos para la limpieza del suelo. Aquellos trabajos depositaron los residuos extraídos de la balsa Jenny en la cantera de Los Blancos, aunque no se cumplieron las medidas de sellado presentadas ante la Administración regional.

Dimensión socioeconómica

Finalmente, la valoración de la Comisión de Política Territorial vincula los trabajos a llevar a cabo para eliminar o minimizar los riesgos ambientales y para la salud, con la necesidad de favorecer el desarrollo socioeconómico y urbanístico de la zona, de una forma coordinada entre las administraciones y con la participación de propietarios y vecinos.

Así, destaca la necesidad de un «amplio consenso» para la revitalización de los pueblos de la Sierra Minera, ya que esto producirá también «una fuerte repercusión en toda la Región por el volumen de inversiones y las posibilidades de generación de empleo».

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