14 de marzo de 2019
14.03.2019
La Opinión de Murcia

CSN

Inspectores de Medio Ambiente analizarán la presencia de materiales nocivos en Peñarroya

Los resultados se remitirán al Consejo de Seguridad Nuclear para que decida las medidas a adoptar en los terrenos

13.03.2019 | 20:48
Inspectores de Medio Ambiente analizarán la presencia de materiales nocivos en Peñarroya

Un investigador sostiene la existencia de metales pesados y reclama que se tapen para evitar que se dispersen

La Consejería de Medio Ambiente enviará «de manera inmediata» inspectores a los terrenos de la antigua fundición de plomo de Peñarroya para realizar estudios que permitan al departamento autonómico comprobar si existen materiales nocivos para la salud. Así lo confirmaron fuentes del Gobierno regional tras la denuncia remitida por el investigador José Matías Peñas a la Subdirección General de Medio Ambiente el pasado fin de semana, en la que alerta de la presencia de «residuos peligrosos contaminantes» en la zona debido a la actividad industrial y al estado de abandono de los terrenos.

Pese a que la denuncia aún no había sido registrada ayer por la Consejería -llegó el sábado por la noche-, el departamento autonómico precisó que a finales de esta semana acudirán sus técnicos para llevar a cabo los análisis. Una vez tomadas las muestras, se les dará traslado al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), que es el órgano que tiene que confirmar la existencia de sustancias nocivas en los terrenos.

Asimismo, desde Medio Ambiente argumentaron que es el CSN quien también deberá decidir qué medidas o actuaciones habrá que tomar, si fuera necesario, para garantizar la seguridad tanto para las personas como para el entorno, en caso de corroborar la denuncia de Peñas. Una de las medidas podría ser el vallado de la zona, como está previsto en El Hondón.

Precisamente cercar los terrenos es una de las reclamaciones del investigador, quien recoge en su informe que como resultado de la actividad industrial en la zona -primero a través de la fundición de plomo y plata gestionada por la Compañía Minero Metalúrgica Peñarroya España y, en su última etapa, por Metaleurop-, se produjo «una ingente cantidad de residuos peligrosos (escorias y humos de fundición) que se encuentran acopiados al sur y este de las antiguas instalaciones industriales -hoy desmanteladas-, ocupando una superficie aproximada de 202.186,67 metros cuadrados».

La denuncia de Peñas considera que, a la vista de la legislación medioambiental, esta zona «puede adquirir la consideración de emplazamiento en el que existen materiales radioactivos de origen natural (NORM, en inglés) y que pueden estar siendo dispersados a la atmósfera como consecuencia de la acción del agua y el viento, provocando la contaminación de espacios subsidiarios y pudiendo tener consecuencias negativas para la salud pública».

Por todo ello, el investigador reclama en su denuncia la identificación de la clase o tipo de práctica que se lleve a cabo con material radiactivo natural y que den lugar a una exposición de trabajadores o miembros de la población. También que se ordene «con carácter urgente» a los propietarios de los terrenos la identificación de un potencial riesgo por exposición a radiaciones ionizantes y que, mientras no se obtenga esa evaluación, se inste a los propietarios a «delimitar la zona controlada y limitar el acceso a la misma a aquellas personas que hayan recibido las instrucciones adecuadas». De hecho, Peñas señala que las instalaciones se encuentran «en total estado de abandono, sin vallado perimetral y sin vigilancia».

Finalmente, el investigador reclama que se cubra el terreno para evitar la dispersión de los residuos hacia las poblaciones cercanas de Santa Lucía o Lo Campano, entre otras, y que se declare la zona como suelo contaminado.

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