25 de febrero de 2019
25.02.2019
La Opinión de Murcia

Concurso Regional de Chirigotas

Humor sin ningún tipo de reparo

El miércoles arranca el Concurso Regional de Chirigotas con once grupos preparados para no dejar a nadie indiferente

24.02.2019 | 20:50
Humor sin ningún tipo de reparo

No será el Teatro Falla de Cádiz, pero el Auditorio El Batel de Cartagena se convertirá, un año más, esta próxima semana un lugar de risas, disfraces y carnaval, con el sello característico de las chirigotas de la ciudad portuaria. Once grupos competirán por el premio final en un concurso que va ganando prestigio y al que se suman chirigotas de distintos municipios de la Región, e incluso de otras Comunidades Autónomas como Andalucía o Valencia. Sin ir más lejos, el año pasado el galardón se lo llevó la Chirigota de Roquetas, de Almería. Serán días para que el público disfrute con la música y las bromas, al tiempo que los políticos se echan a temblar porque con frecuencia les llueven las críticas en las letras. Sin ir más lejos, la alcaldesa solicitó en el pregón un poco de piedad.

Una de las novedades de este año es el regreso al concurso de Las Chochonis, que el año pasado no participaron. Dicen que vuelven «muy rejuvenecidas» y con el objetivo principal de pasarlo bien. Desde hace unos años, ellas han renunciado a meterse con los políticos, porque vieron que no les daba resultado. Su punto fuerte es sacarle juego a su disfraz, que aún no se puede desvelar. Les tocará actuar las últimas, algo a lo que no temen porque recuerdan que cada vez que les ha tocado en esa posición han pasado a la final.

Del mundo del arbitraje va este año la chirigota de 'Los Singuangos'. Se llaman 'Los del VAR', aunque no está claro si se refieren al fútbol o al bar de toda la vida. La presentación hace colación al disfraz, utilizando términos futbolísticos. Ellos sí que no dejan títere con cabeza: se meten con la problemática del Mar Menor, con la exhumación de Franco, con la película Terminator que se grabó en Cartagena, etc., y están convencidos de que «el carnaval tiene que ser gracia, pero también tiene que tener crítica». Eso sí, reconocen que llevar tantos temas locales les perjudica cuando salen de la ciudad, y piensan que hoy en día hay que tener mucho más cuidado que hace veinte años cuando escriben las letras para no herir ciertas sensibilidades.

En la misma línea va la chirigota de 'Los Robinsones de la Isla'. Ellos dicen que no se cortan, que se refieren «a todo lo que está de actualidad, tanto a nivel nacional como regional, pero, sobre todo, local». «De cortarnos nada, los que se tienen que cortar son ellos. Sin reparo ninguno», avisan. Su disfraz y su temática lo llevan tan en secreto que no han participado en ningún otro carnaval, porque quieren sorprender al público cartagenero.

Con ganas de repetir como ganadores llega la Chirigota de Roquetas, y con un disfraz muy peculiar. Ellos son los playmobil con los que jugaban los niños, pero no los de toda la vida, sino los que todavía no se han visto: un playmobil de enterrador, otro de cura, otro de afilador, otro de un turco que hace kebab. Y en el pasodoble jugarán con la perspectiva de un niño pequeño.

Por su parte, la chirigota Chiriwoman, de Caravaca de la Cruz, participa por segundo año consecutivo y su espectáculo se llama 'El tiempo entre posturas'. Reconocen que este año les «ha pillado el toro con el tema de las letras», porque algunos de sus componentes estaban preparando oposiciones, y otros están metidos en política, y las elecciones están a la vuelta de la esquina. Son doce chicas y tres músicos que ya han participado en el Carnaval de Almería.

'Las que faltaban', 'La chirigota de Cabezo de Torres', 'La chirigota de Caravaca', 'Los Songochaos', 'La chirigota de Soto', y 'Gador' completan el concurso de esta edición, que arrancará el próximo miércoles a las 21:00 horas con la primera semifinal. El jueves se celebrará la segunda semifinal, y el viernes, la final, con dos pases: el primero de ellos a las 20:00 y el segundo a las 23:30.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook