Un parque submarino de arrecifes artificiales que hagan más atractiva la costa murciana para la práctica del buceo y atraigan a ese sector turístico. Ese es el objetivo que se ha marcado el Gobierno regional para lo que el consejero de Fomento, Francisco Bernabé, plantea introducir en los fondos embarcaciones en desuso y otras estructuras, con el fin de ampliar las zonas de inmersión en las costas murcianas y descongestionar así la reserva marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas, tal y como señalaron a esta redacción miembros de los clubes de buceo de la Región.

El anuncio de Bernabé se produjo en una reunión mantenida ayer en la Cámara de Comercio de Cartagena con responsables de 22 centros de buceo de toda la Comunidad, con el objetivo de servir de «primer contacto para conocer las inquietudes y propuestas de los profesionales para conseguir que el buceo sea otro gran atractivo turístico en la Región», argumentaron.

«Va a ser un partido que deberá jugarse minuto a minuto, y acabamos de comenzar, hay muy buena disposición de todas las partes e intentaremos que nuevos actores acudan a estas reuniones, como los consejeros de Turismo y Hacienda, para que conozcan nuestra visión del sector», explicó el vicepresidente de la Asociación de Centros de Buceo de la Región de Murcia, Juan Carlos Farra.

Asimismo, en la reunión, el consejero de Fomento también adelantó a los profesionales del buceo que el Gobierno murciano pondrá en marcha una nueva ley para regular esta práctica, tanto en sus aspectos recreativos como profesionales, así como el acceso a titulaciones oficiales y el funcionamiento de los centros que ofrecen esa actividad.

Bernabé señaló que se trata de adaptar la normativa a la realidad actual del sector, «donde los avances producidos en cuanto a sistemas de enseñanza, equipamientos, técnicas de seguridad y conocimientos fisiológicos y médicos en inmersión» hacen aconsejable una nueva normativa. Además, la ley irá en consonancia con las que ya tienen otras comunidades autónomas, evitando así «discriminaciones» en el ejercicio de la actividad.

La norma, asimismo, hará frente a la necesidad de agilizar y simplificar los trámites y la homologación de los diferentes centros de buceo, y evite «duplicidades y retrasos innecesarios que compliquen o dilaten indebidamente la prestación del servicio». La ley, dijo el consejero, establecerá los requisitos para la práctica del buceo, las titulaciones para su ejercicio y su forma de obtención, el régimen de convalidaciones y equivalencias con otros títulos análogos y el procedimiento de homologación, entre otros aspectos.