La pugna por conseguir que una multinacional coreana instale en Cartagena, junto a la nueva refinería, una planta de lubricantes está resultando más dura de lo esperado. Tarragona también opta a este proyecto, por lo que ambas refinerías tratan de que las Administraciones se lo pongan lo más fácil posible a los coreanos. En lo que a la Región de Murcia se refiere, la consejería de Agricultura y Agua ha anunciado que no será necesario que el proyecto se someta a evaluación de impacto ambiental tras consultar con los organismos correspondientes ya que se ubicaría en una zona industrial donde ya no hay valores ambientales que proteger. Por su parte, IU ha mostrado su oposición a este proyecto porque, según la responsable de medio ambiente de la formación política, Victoria Rodríguez, es «una nueva injusticia».

A su juicio, la dirección general de Planificación, Evaluación y Control Ambiental «se ha puesto al servicio de Repsol, interesada en la instalación de la planta porque elabora un producto necesario para los lubricantes de la empresa coreana, sin tener en cuenta la presión industrial del valle y las emisiones de las empresas allí ubicadas». J. V.