Convertir una de las zonas más degradadas del casco antiguo de Cartagena, el entorno del monte Sacro, en un 'barrio del conocimiento' en el que se puedan instalar pequeñas y medianas empresas auxiliares de alto valor tecnológico, a la manera de 22@Barcelona, donde se ubica la torre de Agbar. Esta es una de las iniciativas que el presidente de la Cámara de Comercio, Miguel Martínez, quiere llevar a la práctica de la mano del Ayuntamiento de Cartagena, con el que ya ha mantenido varias reuniones para perfilar las bases del proyecto.

Miguel Martínez considera que la ciudad reúne las condiciones para convertirse en una referencia nacional de la tecnología, el conocimiento y la innovación. A ello contribuye en primer lugar la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), realidad a la que hay que sumar iniciativas como la ubicación de Contentpolis, la ciudad de los contenidos digitales, en el parque empresarial del polígono industrial de Los Camachos.

"Además, existen en Cartagena empresas dedicadas al conocimiento que están desarrollando proyectos de alto valor tecnológico que se están vendiendo en toda España", señaló a esta redacción el presidente de la Cámara de Comercio.

Martínez puso ejemplo de la empresa Aplimóvil, que ha desarrollado una plataforma para mensajes telefónicos multimedia pionera en España y que ha firmado un acuerdo recientemente con la Cámara.

Sin urbanismo residencial

El monte Sacro sería, según Martínez, una zona idónea para ese proyecto, al que también se le dotaría de zonas verdes y espacios culturales. Además, este barrio contribuiría a recuperar un área degradada del casco antiguo de la ciudad sin echar mano del urbanismo residencial.

Por su parte, el concejal de Urbanismo del ayuntamiento de Cartagena, Joaquín Segado, explicó que la Administración Local contempla "con muy buenos ojos" la idea de crear un barrio del conocimiento en Cartagena, aunque matizó que no tendría que ser necesariamente en el monte Sacro.

"Hay que tener en cuenta que se trata de una idea y que se encuentra en un estado inicial, por lo que habría que seguir profundizando y perfilando los detalles", señaló el responsable municipal de Urbanismo, quien también destacó que ya se han celebrado varios encuentros con los responsables de la Cámara de Comercio para definir este proyecto.

La aportación del Ayuntamiento de Cartagena estaría relacionada con los aspectos urbanísticos y con el diseño del barrio, mientras que la Cámara de Comercio estaría dispuesta a aportar recursos propios para poner en marcha la idea, argumentó el concejal de Urbanismo, Joaquín Segado.

"También tendremos que observar cómo se ha desarrollado este tipo de iniciativas en los lugares en los que se ha puesto en marcha, como por ejemplo, en Barcelona, y conocer los problemas que se hayan podido producir para ir sobre seguro", añadió.

El monte Sacro, lugar donde la Cámara de Comercio cree que debe ir ubicado el barrio del conocimiento, ya está creando algunos quebraderos de cabeza al Ayuntamiento después de autorizar la construcción de dos edificios en su ladera norte. Colectivos como la Asociación de Defensa del patrimonio (Adepa) y la Federación de Asociaciones de Vecinos de Cartagena y Comarca Fernando Garrido han puesto el asunto en manos de los tribunales porque sostienen que se trata de un entorno protegido.

La empresa constructora llegó a paralizar las obras de urbanización para facilitar la labor de la justicia, que finalmente consintió en que los trabajos de urbanización continuaran, pese a las continuas quejas y protestas de los vecinos, no sólo por lo que consideran un atentado contra el patrimonio, sino por los ruidos que generan.

El barrio del conocimiento se perfilaría de esta manera como una alternativa para la zona.

El barrio del conocimiento de Cartagena tiene dónde fijarse. Barcelona ha utilizado este concepto para acometer lo que está considerado el mayor proyecto de renovación urbana, económica, social y cultural de Europa: 22@Barcelona. Según el ayuntamiento barcelonés, la iniciativa, iniciada en 2000 para transformar 200 hectáreas industriales en desuso del barrio de Poblenou en un área destinada a la concentración y desarrollo de actividades intensivas en conocimiento, ha supuesto la implantación de mil de empresas y la creación de 32.000 empleos. Este tipo de barrio o desarrollo urbanístico se basa en la creación de áreas de excelencia o clústers en sectores como los medios, las tecnologías de la Información y de la comunicación y otras similares de alto valor tecnológico. La cohesión social se lleva a cabo, según las fuentes citadas, mediante la construcción de viviendas sociales, lofts, apartamentos de alquiler temporal para empresas y hoteles, zonas verdes y equipamientos.