La Fiscalía de Área de Marbella ha solicitado cuatro años y diez meses de prisión para el empresario cartagenero afincado en Marbella Tomás Olivo, por los presuntos delitos de descubrimiento y revelación de secretos y maltrato de obra en presencia de un menor, cometido supuestamente éste sobre una mujer con la que mantuvo una relación sentimental desde mediados de 2002 y hasta septiembre de 2003. Ambos tienen un hijo de muy corta edad en común y convivieron en la misma casa. El empresario está imputado también en el 'caso Malaya'.

Según consta en el escrito de acusación fiscal, al que tuvo acceso La Opinión de Málaga, Olivo, "por motivos de desconfianza hacia la que era su pareja, y con el fin de conocer todos los detalles de su vida íntima y privada, en el mes de junio de 2003 instaló en el domicilio que ambos compartían en Marbella un sistema de grabación de la imagen y sonido que permitió al acusado saber todo cuanto ocurría en dicho domicilio en relación con la señora". Con ello, aclara la Fiscalía, el encausado "necesariamente conoció la vida íntima de la empleada de hogar de la pareja, y aceptó igualmente dicha intromisión".

De la misma forma, el mecanismo colocado "por orden del acusado, permitió a éste conocer todas las conversaciones telefónicas privadas que mantenían las referidas". Ninguna sabía nada de la instalación", asevera el acusador.

Varias bofetadas

Por otro lado, el 19 de junio de 2005, ya con la relación rota, y en una vía pública de Puerto Banús, "con ocasión de una visita al menor que tenía en común con su ex pareja, y con el fin de atentar contra su integridad física, le dio presuntamente varias bofetadas, sin que conste que la perjudicada sufriese padecimiento físico. En todo momento estuvo presente el menor", subraya el acusador. Entonces, sólo tenía tres años.

La acusación particular reclama ocho años de cárcel y renuncia a cualquier indemnización que pudiera corresponderle a la víctima.