Tranquilos, pero expectantes. Las cofradías de la Semana Santa de Cartagena confían en que el nuevo reglamento aprobado por la ministra de Defensa Carmen Chacón que prohíbe a los militares rendir honores a los símbolos e imágenes religiosas no afecte al fuerte vínculo existente entre los Ejércitos y las procesiones de la ciudad.

Lo ocurrido durante la celebración del Corpus en Toledo, donde por primera vez los militares no le rindieron honores al Santísimo tras las prohibición de la ministra, pone en alerta a los cofrades cartageneros, aunque esperan poder seguir contando con la participación de escoltas, piquetes y bandas de música.

El mayor riesgo lo corren las imágenes de la Virgen del Primer Dolor, de la cofradía california, y la del Amor Hermoso, del Resucitado. Ambas van acompañadas de la banda de guerra del Regimiento de Artillería, que interpreta el himno de España a la recogida de las Vírgenes mientras el piquete presenta armas para rendirle honores. No ocurre lo mismo con la Virgen de la Soledad de los marrajos la noche del Viernes Santo, que va acompañada por el piquete de Infantería de Marina, debido a que los militares respetan el luto y no presentan armas y la banda que interpreta el himno es civil.

También existe cierta preocupación sobre cómo puede afectar el nuevo reglamento a la procesión del Martes Santo, la más castrense de todas, ya que los tres apóstoles californios salen de cuarteles militares tras el toque de oración y el arriado de bandera, aunque no se le rinde honores a ninguno de ellos.

Los procesionistas critican esta "vuelta de tuerca" de la ministra y recuerdan que todos los militares que participan en sus desfiles son voluntarios.