"Es como si te metieras en la boca del lobo". De esta forma tan contundente expresaba ayer un conductor sus quejas por la falta de iluminación en el tramo de autovía que va desde la salida del polígono industrial Cabezo Beaza hasta la entrada a la ciudad.

"No hay quien entienda nada. Antes había unos pivotes reflectantes con los que parecía que circularas por la pista de un aeropuerto y, ahora, tienes que transitar por aquí con el coche completamente a oscuras", añadía una mujer que asegura que pasa un poco de miedo y reduce la velocidad cada vez que tiene que atravesar este tramo.

Y es que las obras de construcción del tercer carril no han incluido la iluminación de esta zona de la autovía, pese a la continua incorporación de vehículos que salen del complejo industrial.