Alrededor de 400 personas se echaron ayer a la calle para manifestar su rechazo a las obras que la Comunidad Autónoma ha ejecutado en la avenida Nueva Cartagena para conectar la rambla de Los Dolores con la de Benipila.

Entre las pancartas que llevaban se podía leer: 'Dónde están los ingenieros', 'Chapuzas no. Paseo sí', 'Nosotros los vecinos de la Nueva Cartagena pagamos como avenida, no rambla descubierta'. La comitiva partió desde la glorieta de Benipila hasta la de la '1.900', en una protesta pacífica en la que no faltaron los gritos y los pitidos. Los manifestantes cortaron el tráfico en la redonda de Benipila, mientras decían: "Creían que íbamos a ser cuatro o cinco". La Policía Local tuvo que desviar la circulación mientras los manifestantes permanecían en la glorieta de Benipila.

Entre los vecinos habían varios residentes de la Urbanización Mediterráneo y de San Antón, barrios que también se vieron afectados por las inundaciones durante las últimas lluvias. La presidenta de la asociación de vecinos de la Nueva Cartagena, Ana María Ibáñez, recordó que han presentado tres mil firmas ante el presidente de la Comunidad, el ayuntamiento de Cartagena, la Asamblea Regional y la Delegación del Gobierno, y avanzó que el próximo lunes, 27 de noviembre volverán a manifestarse.

"En Cartagena hay técnicos cualificados. Lo que ocurre es que la alcaldesa, igual que Pérez Abellán (concejal de Diputaciones), y Fernando Mateo (director general de Carreteras), no han encontrado un tonto de turno que les diga que esta obra es buena", señaló José Ramón Vallejo, vecino de Nueva Cartagena, en respuesta al anuncio del Ayuntamiento de que van a contratar una consultora para buscar una solución viable al problema de este cauce.

Entre los manifestantes estuvieron los socialistas Isabel Salas, Caridad Rives, Francisco Díez Torrecillas, Juan Luis Martínez, el edil del Movimiento Ciudadano, Luis Carlos Martínez; y la candidata de IU a la Alcaldía, Victoria Rodríguez.

Sólo en la avenida Nueva Cartagena hay cerca de 700 vecinos distribuidos en unos 32 bloques, al margen de los cientos de residentes de los barrios afectados.