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Blog Desde mi Atalaya - Jesús Norberto Galindo Sánchez

Jesús Norberto Galindo Sánchez

Miembro de honor de la Asociación de Directivos de Empresas Turísticas de España, durante una parte de su vida profesional ha estado vinculado a la gestión y asistencia técnica de organizaciones y actividades turísticas, tanto en la empresa privada como en el sector público. Corresponsal de prensa d...

Sobre este blog de Murcia

La temática de aquellos artículos, reflexiones o ensayos que se van a difundir en este blog están referidos a acontecimientos puntuales relacionados con la actualidad de tipo social, político o profesional y no pretenden guardar ningún tipo de hilo conductor ni temático, en concreto, entre ellos, má...


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  • 20
    Octubre
    2017

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    Murcia

    Cataluña, una encrucijada peligrosa

    Estamos atravesando en España un periodo convulso y sobre todo muy peligroso y propicio para que unos acontecimientos, totalmente extraordinarios, cambien la configuración de un país que lleva más de quinientos años con una ordenación territorial emanada de la voluntad de los Reyes Católicos.

    Hemos llegado al final de una etapa y, lo más preocupante y peligroso, al comienzo de otra que no sabemos cómo va a culminar. La etapa que finaliza es la que ya habían programado desde hace ya bastantes años un grupo de representantes de la burguesía catalana, más preocupados de sus intereses particulares, y que han utilizado los resortes de poder que les ha facilitado la democracia española y el Estado de Derecho de un país al que pertenecen (España); porque han nacido en él y porque no han renunciado en ningún momento a esta nacionalidad.

    Una buena parte de esta burguesía, y no me refiero a la sociedad catalana en general ni a los millones de ciudadanos que han nacido o viven en Cataluña y que nada tienen que ver con esta conceptualización, a través de esos mecanismos se han apropiado de todos los organismos e instituciones, utilizando todas las herramientas que les da nuestra Constitución para ir laminando, de forma lenta pero segura y con determinación, todos aquellos elementos que pudieran impedir la configuración de una historia ficticia, basada en la mentira y la tergiversación, que ha posibilitado el adoctrinamiento y el nacimiento de un sentimiento nacionalista, cargado de odio y con un sentido de la exclusión hacia todo aquello que ellos crean no se corresponde con su doctrina oficial.Cataluña, una encrucijada peligrosa

    Este periodo que finaliza con la más que probable declaración unilateral de independencia (en el momento de escribir este artículo aún no se ha producido aunque se ha anunciado), y que está organizado por unos políticos a los que se les podría acusar de traición (no olvidemos que juraron o prometieron defender la Constitución española y el Estatuto de Cataluña), precede a otro en el que nada de lo que se vislumbra lo hemos podido vivir anteriormente y, por lo tanto, genera una indefinición y un desasosiego que van a crear graves consecuencias a la estabilidad de nuestro país y, como resultado de ello, a nuestra maltrecha economía e imagen internacional. No se conoce nada al respecto de cómo va a implementarse el ya famoso artículo 155 de la Constitución, ni cuál va a ser la respuesta que los independentistas van a ofrecer. Hay un párrafo muy interesante en ese artículo en el que, tras detallar los casos en los que se podrá suspender temporalmente una Autonomía, dice textualmente: “Para la ejecución de las medidas previstas en el apartado anterior el Gobierno dará instrucciones a todas las autoridades de las Comunidades Autónomas”. Se imaginan Vds. si esas “autoridades” se niegan a obedecer las citadas instrucciones (que por otra parte es lo más probable que ocurra). ¿Qué haría el Gobierno, en ese caso?. ¿Utilizará las fuerzas de seguridad?.  ¡Vaya papeleta que se nos viene encima!. No quisiera estar en el pellejo de Rajoy, ni siquiera en el de Sánchez o Ribera, con los que ya se sabe, está consensuando cuantas medidas se están tomando al respecto.

    Estamos viviendo día a día un enfrentamiento que más bien parece una partida de ajedrez, donde cada uno pretende, con anterioridad, conocer la jugada del contrario para así tener preparado el siguiente movimiento. Existe un desconcierto generalizado y una inseguridad y escepticismo en la toma de algunas decisiones por parte del Gobierno. Recientemente hemos conocido la oferta hecha, de manera informal, para que Puigdemont convocara elecciones autonómicas y el Gobierno de la nación prometía parar máquinas. ¿Han pensado por un momento lo que ocurriría si el actual Gobierno catalán, que ha dado un golpe al Estado de Derecho, se dispusiera a convocar elecciones, controlando todo el aparato administrativo, mediático y organizativo?. Le daríamos una patada al problema para lanzarlo unos meses más adelante y mientras, los independentistas incrementarían sus medios, tanto logísticos como económicos o aquellos otros en los que ellos más confían: la verdadera internacionalización del problema y la más que probable presión que determinados países y organismos comenzarían a ejercer sobre el Gobierno español. Pero hay algo más grave: si en este periodo transitorio de implantación del 155 (dicen algunos que podría tardar hasta diez días) Puigdemont declarara la independencia y mantiene el control de un cuerpo armado como son los Mozos ¿Cuál va a ser su reacción? ¿Se mantendrán leales al orden constitucional o al que les impongan sus jefes secesionistas?. No quiero ni pensarlo.

    De momento la unión y el consenso que se ha establecido entre el llamado “bloque constitucionalista” formado por PSOE, PP y Ciudadanos, nos está ofreciendo un cierto alivio a la hora de visualizar las posible reacciones políticas en el seno del Parlamento español. Además, la más que importante mayoría cualificada que significa este bloque va a ser decisiva en la toma de decisiones que, sin duda, van a tener una trascendencia definitiva y una repercusión que habrá que afrontar con la mayor unidad de criterio; sobre todo a la hora de enfrentarse a las campañas de intoxicación que ya se están produciendo por parte de los grupos más radicales y del aparato de propaganda oficial que tiene montado el Gobierno de Cataluña y sus aliados, perfectamente orquestado con la ayuda impagable que supone el fenómeno de las redes sociales, y que sin duda es un modelo a estudiar del que debería tomar nota Rajoy, ya que en esto nos están dando sopa con ondas.

    Por otra parte me apena profundamente la actitud de los dirigentes de Podemos, quienes se han aliado de forma inequívoca, y ya sin ningún tipo de tapujos, con los golpistas, evitando cualquier tipo de crítica hacia los que han propiciado un ataque directo al ordenamiento jurídico y cargando las tintas, únicamente, contra el Gobierno de la nación y los partidos constitucionalistas que le apoyan. Lo único que le interesa a Iglesias es echar a Rajoy. No se le oye otro discurso y no tiene credibilidad alguna cuando pone al mismo nivel a aquellos que defienden la Constitución con los que la han vulnerado y pretenden romper España. Estoy seguro que la mayoría de los casi cinco millones de españoles que votaron a este partido no comulgan con estos postulados, y su discurso lo van a tener que disfrazar cuando en unas próximas elecciones generales (que auguro serán antes de lo previsto) tengan que ir, por las distintas Autonomías, a explicar el papelón que están haciendo. Claro que el señor Iglesias buen piquito sí que tiene y decir digo donde dijo Diego, es su especialidad; y sino que nos explique su defensa de la represión ejercida por Nicolás Maduro contra la oposición en las manifestaciones ciudadanas de Venezuela, en contraposición con el enjuiciamiento que ha hecho de los acontecimientos del 1-O en España.

    A aquellos ciudadanos que han apoyado a estos partidos, que se han situado al margen del ordenamiento constitucional, yo les propondría una consulta con dos preguntas muy claras:

    ¿Cree que con los acontecimientos acaecidos en Cataluña se ha violado la Constitución española y el Estatuto de Cataluña?: SÍ o NO

    ¿Partiendo de la base de que la Constitución se puede modificar y cualquier otro precepto jurídico y administrativo. ¿Cree que se debería restablecer el orden jurídico y constitucional antes de iniciar cualquier tipo de negociación?. o NO

    Con su respuesta podríamos conocer si estos ciudadanos prefieren vivir dentro de un Estado de Derecho o en la selva, y eso sería muy importante para el futuro de nuestro país.

    Jesús Norberto Galindo // Jesusn.galindo@hotmail.com

     

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