El Juzgado de Instrucción número 3 de Arcos de la Frontera (Cádiz) ha dejado en situación de libertad con cargos a las tres personas detenidas por la Guardia Civil por un presunto delito contra las relaciones familiares, al vender la madre a una recién nacida de tres días a una pareja de Almería a cambio de 10.000 euros tras someterse a una inseminación artificial conyugal en una clínica de Málaga para cederles el bebé tras el alumbramiento, actuando como "vientre de alquiler".

Fuentes de la Guardia Civil han confirmado a Europa Press que, una vez puestas a disposición judicial, estas tres personas se encuentran en libertad con cargos a la espera de juicio.

Según ha informado este martes el Instituto Armado en un comunicado, la denominada operación 'Princesita' se inició cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de que una mujer vecina de Villamartín (Cádiz) podría haber recibido 10.000 euros para ceder a su hija recién nacida a una pareja residente en Almería.

Por tal motivo, los agentes se entrevistaron con los servicios sociales municipales, que les informaron de que en una visita reciente que habían mantenido la mujer había manifestado que su bebe había nacido muerto y que ella había donado el cuerpo a la ciencia.

Siguiendo con las investigaciones, la Guardia Civil solicitó los informes pertinentes al Hospital donde había sido atendida esta persona, que determinaron que la mujer había ingresado para alumbrar a una niña viva y en condiciones de salud normales, pero que no había sido inscrita en el registro civil de la localidad.

Posteriormente, los investigadores pudieron constatar que la madre y la niña fueron dadas de alta a los dos días del ingreso, en buen estado de salud.

Según el Instituto Armado, la pareja compradora del bebé se desplazó en ese momento desde la localidad almeriense donde residen para llevarse a la niña, acordando con la madre que en unos días se verían en Almería para inscribir a la niña en el Registro Civil y firmar un documento notarial por el que la madre cedía al padre la tutela de la niña.

Por tal motivo, la Guardia Civil se desplazó hasta Almería para verificar mediante vigilancias que la niña se encontraba en buen estado de salud. Una vez recabados los datos de la investigación, los agentes se citaron con la madre para tomarle declaración, obteniendo evidencias de que se había puesto de acuerdo con la pareja que había comprado al bebé en lo que tenían que declarar en aspectos como la manera de conocerse, el inicio de la relación o la negación de cualquier contraprestación económica por la cesión de la niña.

Tras citar también a declarar a la pareja de Almería y oír a ambas partes, los agentes acreditaron "numerosas contradicciones", ya que la pareja almeriense habría contactado con la joven, así como con otras más, a cambio de una cantidad de dinero para que se sometieran a un tratamiento de inseminación artificial conyugal, para cederles el bebé tras el alumbramiento.

Igualmente, la Guardia Civil asegura que ha podido constatar que la joven habría accedido a inseminarse para obtener el dinero prometido en dos ocasiones hasta quedar finalmente embarazada, hecho que contrasta con la precariedad económica de la mujer dado el elevado coste de este tipo de tratamiento.