EFE
La Guardia Civil ha detenido a 14 personas integrantes de dos bandas que se dedicaban a cometer robos con violencia e intimidación empleando armas de fuego en empresas y viviendas, algunas de ellas 'marcadas' con madejas de lana roja por empleados de las mismas para indicar "vía libre" para perpetrar el atraco. En la operación, denominada 'Drizas' y en la que han intervenido más de 30 agentes de la Guardia Civil dirigidos por el Juzgado de Instrucción número Uno de Cartagena, se ha desarrollado en las provincias de Murcia y Alicante. Cuatro de los detenidos, según informó ayer la Guardia Civil, son españoles, uno rumano y el resto de origen magrebí.
Las investigaciones se iniciaron el pasado junio, cuando uno de los grupos llevó a cabo un robo con violencia e intimidación con armas de fuego y detención ilegal en una vivienda de la localidad cartagenera de Los Belones. Tres de los autores, que iban encapuchados y llevaban armas de fuego, hachas y cuchillos de grandes dimensiones, registraron toda la casa, amordazaron a sus dueños y les apalearon hasta que consiguieron el botín.
Las investigaciones permitieron identificar como presuntos autores del atraco a un grupo de ciudadanos magrebíes residentes en varias localidades de la Vega Baja alicantina. Posteriormente, los agentes detectaron la existencia en esa misma zona de un segundo grupo organizado que mantenía vínculos con el anterior.
Al parecer, ambos grupos estaban compuestos por personas especializadas y con un amplio historial delictivo, "que no dudaban en hacer uso del arma de fuego para conseguir sus objetivos o para huir". Hasta ahora, a la red se le atribuye la autoría de 13 delitos, la mayoría de ellos atracos en las provincias de Murcia, Alicante y Almería. En todos ellos empleaban gran violencia contra sus víctimas.
Los integrantes de la red recorrían a diario la Región de Murcia, Alicante y Almería, donde mantenían contactos con otros miembros de organizaciones delictivas, en busca de viviendas susceptibles de ser robadas y empresarios que sacasen fuertes sumas de dinero en los bancos para abonar las nominas mensuales. Tras los atracos, se repartían el dinero y las joyas robadas eran enviadas inmediatamente a Marruecos a través de familiares o amigos.