REDACCIÓN
Agentes de la Guardia Civil de Murcia han aprehendido un alijo de 60 kilogramos de marihuana y uno de resina de hachís envasada al vacío y congelada en un vehículo que se dio a la fuga tras ser detectado en una infracción de tráfico. El incidente se produjo el pasado lunes, según informaron ayer fuentes de este cuerpo, sobre las seis de la tarde cuando los agentes detectaron a un automóvil que circulaba por la carretera A-7, a la altura de Totana, que cometió una infracción de seguridad vial.
Los agentes de Tráfico, tras adelantar al vehículo, efectuaron las señales reglamentarias para que el conductor se detuviera en el arcén. Una vez estacionado el coche, y al aproximarse a él uno de los agentes a pie, el turismo emprendió una veloz huida saliendo de la autovía A-7 y tomando dirección hacia la pedanía totanera de El Paretón. De forma inmediata los agentes emprendieron una persecución en el vehículo policial y después de recorrer varios kilómetros siguiéndolo, el vehículo perseguido tomó un camino rural cayendo a un bancal. En ese momento el conductor salió del coche y continuó la fuga a pie sin que pudiera ser localizado.
Tras reconocer los agentes el vehículo fugado, encontraron en el maletero unos grandes bolsos de viaje repletos de marihuana y de resina de hachís. Según indicaron desde la delegación del Gobierno, la droga podría proceder de un alijo más importante que se hubiera introducido en la península por alguna de las fronteras habilitadas en la zona del sur del país en algún tipo de contenedor frigorífico. De las investigaciones de este caso se han hecho cargo los especialistas antidroga de la Guardia Civil de Murcia y no se descarta que puedan producirse detenciones posteriores.