DAVID CANELLADA
La Policía Nacional ha desarticulado una organización delictiva especializada en asaltar viviendas. De momento, según fuentes policiales, a los cinco detenidos se les atribuyen 22 robos en viviendas -19 en Murcia, uno en Jumilla, otro en Alhama de Murcia y un último en Alicante- .
Los asaltantes -según explicó ayer el portavoz de la Jefatura Superior de Policía Nacional de Murcia, Javier de Pedro-, seguían siempre un mismo patrón. En primer lugar, los presuntos ladrones realizaban una labor de seguimiento y observación para escoger su objetivo. Esta elección se hacía en función del nivel social del barrio o de la zona en la que se ubicaba, de la facilidad de acceso o de la cantidad de gente que la ocupaba y de sus costumbres.
Este último factor era el detonante para su actuación. Según las mismas fuentes, los presuntos asaltantes, que casi siempre actuaban durante el día, esperaban a que las viviendas estuviesen vacías -bien porque sus inquilinos hubiesen salido a trabajar, a realizar compras u otras gestiones- para cometer los robos.
Para entrar en las casas, los asaltantes usaban el conocido método del 'resbalón' -deslizar un plástico duro para abrir la cerradura-. En caso de que los inquilinos hubiesen echado los seguros de las puertas, recurrían a herramientas como destornilladores o palancas para forzar la entrada. Ayer, de hecho, el delegado del Gobierno, Rafael González Tovar, aconsejó no salir de casa, "aunque sea por un espacio corto de tiempo, sin echar las llaves y seguros de las puertas. Dejar únicamente el resbalón -advirtió Tovar durante la presentación de la operación-, es facilitar el trabajo a los ladrones".
Una vez dentro, y conscientes de que tenían poco tiempo para actuar, su principal objetivo eran las joyas y los aparatos electrónicos -televisores de última generación, ordenadores o cámaras de fotos-. Posteriormente, los objetos robados eran revendidos -generalmente fuera de España-, mientras que las joyas eran fundidas o colocadas en el mercado negro.
La investigación, que se inició el pasado mes de octubre, concluyó el pasado 24 de noviembre con la detención del presunto cabecilla de la organización. El arresto se produjo cuando el líder, acompañado de otro de los miembros de la banda, se disponía a asaltar un chalet en Santiago el Mayor.
Tras estas detenciones se procedió al arresto de otras tres personas en la localidad alicantina de Crevillente y al registro de dos domicilios utilizados por los detenidos -tres argelinos, un marroquí y una mujer rumana- y ubicados en dicha localidad y en Alicante. En cuanto a los registros realizados, se intervinieron gran cantidad de joyas que, en su conjunto, arrojaron 2,5 kilogramos de peso, así como siete televisores de plasma, doce ordenadores portátiles, cuatro cámaras de fotos, 5,6 kilogramos de hachís, 460 gramos de marihuana y 52 gramos de cocaína.