La muerte de un joven que fue hallado calcinado el 2 de mayo cerca de una casa deshabitada, en el camino que va de Castellfollit del Boix (Barcelona) al núcleo de Castellar, se debió a un ajuste de cuentas por un asunto de drogas, según informaron fuentes cercanas al caso. Los Mossos d'Esquadra detuvieron el fin de semana a dos hermanos por la muerte del joven, Marc C.C., de 21 años, y Albert C.C., de 20, vecinos de Igualada (Barcelona), que le conocían y presuntamente le mataron por una deuda de drogas. La víctima, un vecino de Igualada de 22 años que vivía solo, desapareció el 27 de abril de Igualada (Barcelona).