REDACCIÓN
Agentes de la Guardia Civil ha detenido en el municipio de Calasparra a dos hombres de nacionalidad española y de 37 y 41 años, bajo la acusación de tener 31 plantas de marihuana. Además, los dos arrestados disponían ya de dosis preparadas con esta droga dispuestas para su venta, según informaron ayer en un comunicado portavoces de la delegación del Gobierno en Murcia.
Según el citado comunicado, los acusados tenían toda la infraestructura necesaria para el cultivo de la marihuana. Así, además de las plantas, los efectivos de la Guardia Civil, que actuaron en colaboración con la Policía Local de la localidad, también requisaron productos y útiles para su cultivo, como dispositivos especiales de luz y calor y un sistema de regadío.
La operación, denominada 'Riñales' se inició hace unos días cuando los agentes tuvieron conocimiento de la producción, venta y distribución de drogas en la localidad de Calasparra.
Las detenciones se produjeron el pasado jueves, tras verificarse que las plantas de marihuana eran cultivadas en una finca muy próxima al casco urbano de Calasparra.
Los detenidos fueron puestos ayer a disposición del juzgado de instrucción número tres de Caravaca de la Cruz, en funciones de guardia. Ambos están acusados de un delito contra la salud pública y, según la delegación del Gobierno, la operación continúa abierta, por lo que no se descartan nuevas detenciones.