Un cometa que pasará solo una vez en la vida

Catalina estará a 108 millones de kilómetros de distancia de la Tierra el próximo 17 de enero antes de seguir vagando por el espacio interestelar

08.01.2016 | 00:04
El cometa Catalina.

Un año después de la visita de Lovejoy es el turno de Catalina, un cometa que será observable a simple vista pero sólo por esta vez, después abandonará el sistema solar y pasará el resto de sus días viajando por el espacio interestelar. El cometa Catalina (C/2013 US10), descubierto el 31 de octubre de 2013, procede de la Nube de Oort, la gran reserva de cometas que hay en el sistema solar exterior, a un año luz de distancia del Sol.

«El Sistema Solar tiene dos partes, el interior que alberga los planetas y el exterior, donde está la Nube de Oort», explica el astrónomo del Instituto de Astrofísica de Canarias y Administrador del Observatorio del Teide, Miquel Serra-Ricart. Los cometas que proceden de Oort son rocas de hielo y polvo que deambulan lentamente por esta nube esférica hasta que algo, «como el paso de una estrella o una colisión entre ellas», desestabiliza su órbita y permite que el Sol los atraiga hasta el interior del Sistema Solar.

Catalina es especial y sobre todo muy interesante desde el punto de vista astronómico por varios motivos. Para empezar, esta será la única ocasión que tendremos para estudiarlo porque «lleva una velocidad tan elevada que el Sol no podrá atraparlo, sino que tendrá una caída hiperbólica que le hará salir del Sistema Solar y vagar por el espacio interestelar», explica Serra-Ricart.

El cometa, una bola de hielo de agua, polvo y gases, pasó por el punto más cercano al Sol (perihelio) el pasado 15 de noviembre, a 123 millones de kilómetros de distancia del astro y, según los cálculos, el momento de mayor aproximación a la Tierra será el 17 de enero, cuando pasará a 108 millones de kilómetros de nosotros.

Catalina será estudiado a fondo por los científicos que con la ayuda de los telescopios terrestres intentarán obtener «la mayor cantidad de información posible sobre su estado dinámico, su rotación, su composición con espectros, etc.», precisa el astrónomo.

Y es que en general los cometas son importantes porque son fósiles de la formación del Sistema Solar, y contienen información del origen de los sistemas planetarios.

Si además el cometa procede de la Nube de Oort (como en este caso), el interés científico es aún mayor porque «vienen de una nube primigenia del sistema solar y tienen información sobre su origen».

«En el caso de Catalina, se trata de un cometa tan nuevo que sus materiales están inalterados y estudiarlo es importante y útil para saber cómo era el sistema solar primigenio», añade.

Aunque este cometa será visible hasta mediados de febrero, el mejor momento para la observación será esta semana. «De hecho, ya se puede ver, pero será mucho más visible en cuanto desaparezca la Luna, los próximos 9,10 y 11 de enero, y el día 16, cuando tendrá lugar su perigeo», ha anunciado el científico.

Para observarlo, «lo más importante es saber donde está. Hay que utilizar la carta celeste, situarlo. A simple vista, si está muy oscuro, se verá una mancha verde, porque su núcleo es verdoso, y con prismáticos se podrá ver algún detallito más, como sus dos colas (una iónica o de gases y otra de polvo)».

Para quienes quieran asegurarse de verlo bien, varios telescopios del Instituto de Astrofísica de Canarias realizarán un seguimiento de Catalina.
Además, este organismo publicará en su web las imágenes más espectaculares del paso del cometa para quienes no tengan la oportunidad de contemplarlo en directo.

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