Gabinete de estilo

El capitan Blood

21.08.2015 | 11:39
Severo Almansa, pintor y diseñador gráfico, como el Capitán Blood.

Media legua / Media legua / Media legua hacia delante / por el Valle de la Muerte cabalgaron los Seiscientos.
¡Adelante la Brigada Ligera! / ¡Cargad contra los cañones! / por el Valle de la Muerte cabalgaron los Seiscientos.
Cañones a su derecha / Cañones a su izquierda / Cañones delante de ellos disparando y tronando / Gloria a los Seiscientos.
Así narraba la voz en off la carga de la Brigada Ligera, con un Errol Flynn con cara de loco en imágenes aceleradas para dar más brío a los corceles en la batalla de Balaclava en la guerra de Crimea. Caballos que saltaban sobre los armones, lanzas clavadas en el pecho del enemigo malvado. En Murieron con las botas puestas fue la canción británica tarareada por el séptimo de Caballería en la carga contra los indios de Toro Sentado en Litle big horn, mientras los yanquis formaban un círculo para defenderse de apaches, sioux y demás tribus aliadas contra el general cabellos largos.

En El Capitán Blood, Errol Flynn, interpretaba al pirata Morgan. Galeones que se batían a cañonazos en los aguas de todos los mares: sablazos, disparos de mosquete, luchas en puentes, palos y cofas. Películas de piratas con damiselas en peligro para las noches de verano.
Fue en los años treinta cuando se rodaron las mejores películas de aventuras interpretadas por don Errol. Aquí en España, las veríamos mucho más tarde. La Guerra Civil nos retrasó en todo menos en los sueños. Sería en los cincuenta y en los sesenta, cuando aquellos rancios rollos de celuloide volverían a tomar vida en programas dobles en el llamado Día del Productor en el cine Popular, en el Avenida, en el Salón Vidal o en el Teatro Circo Villar. La censura borraba escotes, frases, muslos y alguna ingle. Pero nunca borrarían los sueños de generaciones de chiquillos españoles.

Abordajes en los tres largos meses de vacaciones escolares de aquella época. El Capitán Blood se hacía a la mar, una y otra vez, en el cine Imperial, en el Murcia Parque y en los destartalados e improvisados cines de verano de playas y pueblos. «¡Al abordaje!», gritaban los críos con parche en un ojo, mientras repartían mandobles con espadas de madera a la orilla de la playa.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine