Hormigas en el mar

Hipocampo

03.08.2015 | 11:20
Hipocampo

U mañana después de la playa y tras un secuestro sin complicaciones, me introdujeron en la bañera de casa. Neptuno navega por el Egeo en un carro de ostras tirado por los de mi especie, pero ahora solo soy un animal mitológico encerrado en un baño cutre. Agito mi aleta dorsal para trasladarme de un lado al otro de esta jaula esmaltada esquivando la sal que dejan caer sobre mí. Como si esto pudiese salvarme de una muerte segura, ahogado en esta agua infectada de cloro y flúor. Las circunstancias no me son muy favorables, lo sé, pero los caballitos de mar somos así, de naturaleza cabezona y no dudo en lanzar mensajes por mi trompa con la esperanza de que Poseidón –que no solo tiene el dominio del mar- desate tempestades, desquicie esta bañera con un golpe de tridente y haga brotar manantiales que me devuelvan a la libertad del mar.

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