La necesidad de evaluar la eficacia del actual sistema educativo ha hecho que proliferen las pruebas de diagnóstico a los alumnos. Si en marzo del pasado año eran los estudiantes de sexto de Primaria los que se sometieron a la 'reválida' de la consejería de Educación, este año serán los alumnos de cuarto de Secundaria los que tengan que hacerla en el mes de mayo. Además, a lo largo de este curso el Ministerio llevará a cabo en varios centros de la Comunidad los ensayos de su propia prueba diagnóstico; que según establece la Ley Orgánica de Educación (LOE) debe hacerse en cuarto curso de Primaria y segundo de Secundaria. La prueba del Ministerio se llevará a cabo en toda España en 2009, según confirmó a esta redacción la directora general de Ordenación Académica, Aurora Fernández.
Tanta prueba y en tanto curso distinto son el resultado del desacuerdo a nivel nacional de Partido Popular y Partido Socialista, que no lograron ponerse de acuerdo sobre cuáles eran los cursos idóneos para medir los conocimientos de los alumnos y la eficacia del sistema educativo. El PP quería hacerlo al final de cada etapa educativa y el PSOE dos años antes del final. El resultado es que las comunidades gobernadas por el PP aplican su propia prueba diagnóstico en sexto de Primaria y cuarto de ESO, al margen de las pruebas a las que obliga el Gobierno por ley en cuarto de Primaria y segundo de ESO. A todo esto habrá que sumar las pruebas a las que los estudiantes murcianos tendrán que someterse en los próximos años para la inclusión de la Región en los resultado del próximo informe PISA, que mide la calidad de la educación en los países que pertenecen a la OCDE.
La prueba diagnóstico de sexto de Primaria no volverá a repetirse hasta dentro de varios cursos.
Formación del profesorado
El consejero de Educación, Juan Ramón Medina Precioso dio a conocer ayer algunos de los objetivos para el año que comienza ahora y entre los más importantes destacó el impulso a la formación del profesorado. El consejero explicó que se está estudiando la posibilidad de crear un Instituto de la Educación en el que se centralice la oferta formativa para el profesorado. Independientemente de la puesta en marcha o no de este instituto, la Consejería ha decidido hacer su propia oferta de formación a los docentes. Hasta ahora el modelo de formación funciona por demanda de los propios profesores, "pero a veces uno no es consciente de sus propias necesidades de formación", explicó Medina Precioso.