Jerónimo Tristante. Escritor
MAR GÓMEZ. En un intermedio de la saga policiaca basada en el detective Víctor Ros, que ya cuenta con una fiel legión de seguidores, y tras su última novela, 'El tesoro de los Nazarenos', ambientada en la Edad Media, Jerónimo Tristante apuesta por una nueva obra de misterio que saldrá a la venta, mañana, 12 de abril, y que retrata la Murcia del franquismo. ¿Es '1969' un guiño a su ciudad natal?
Ambientar esta novela en Murcia era una apuesta arriesgada, porque las editoriales prefieren obras ambientadas en grandes ciudades, como Barcelona o Nueva York. Sin embargo, decidieron arriesgarse porque les gustó la idea de una novela que reflejaba la vida de una pequeña ciudad durante el franquismo.
El título de la novela, '1969', también es el año de su nacimiento.
Sí. Me pareció una época muy interesante. Decidí ambientar la obra en ese año por una serie de sucesos que ocurrieron y que quería reflejar en mi novela. También me interesaba mucho presentar una Murcia que no conocí. La novela tiene un cierto aire 'Cuéntame' que gusta mucho al público. La gente recuerda los sesenta como una buena época, a pesar de que carecían de libertad. Es el llamado milagro de los tecnócratas del Opus. La gente tenía ciertas comodidades, llegaron los seiscientos y los televisores y los fines de semana en el campo.
Imagino que no le habrá resultado muy difícil documentarse.
Ha sido muy sencillo. He recurrido a mis hermanos mayores y a mis cuñados, que me echaron un cable contándome cómo era la vida diaria de entonces.
En la novela vincula Murcia con Estados Unidos y con la Luna, ¿cómo se digiere esa combinación?
Es algo sorprendente. Es una novela de misterio en la que el protagonista llega a la pedanía de La Tercia, donde están pasando cosas raras. Hay gente que desaparece, se produce un asesinato, el tonto del pueblo habla de ángeles blancos que se los llevarán a todos y el cura anda asustado. Es obvio que algo raro está pasando y todo está relacionado con una finca alquilada por los norteamericanos. Es un gran misterio que hace que el lector siga leyendo hasta el final.
Final que no nos desvelará...
Los lectores me matarían.
De nuevo apuesta por un policía y por una trama basada en un gran misterio. ¿Es la mejor forma de captar al público?
Yo no lo hago por eso. Soy un autor de novelas de misterio, no puedo evitarlo. Me pongo a escribir una novela de amor y me sale una de misterio, me pongo con una novela histórica y también me sale de misterio. Independientemente de eso, hay que reconocer que es un género que funciona muy bien porque se convierte en un juego entre el autor y el lector.
Sigue manteniendo su trabajo como profesor, ¿de dónde saca el tiempo para escribir?
Voy un poquito estresado. Esto de los libros me lleva mucho tiempo. Ahora me tengo que pedir dos meses de excedencia para la promoción de '1969'. El secreto consiste en intentar organizarse bien. De cualquier forma, escribir es lo que más me gusta, me relaja y me divierte mucho, al igual que mi trabajo como profesor.
Usted está muy vinculado a los jóvenes, ¿cómo puede la literatura competir con las videoconsolas?
Yo comencé a escribir porque un día pregunté a mis alumnos si habían leído un libro y ellos me contestaron con otra pregunta: "¿Entero?" Aquello me dejó marcado. Hay que reconocer que estamos en una situación difícil, pero los autores de mi generación somos hijos de una cultura audiovisual y ya no vemos a las videoconsolas o a la televisión como competidores. Todos compartimos un mismo todo. No es una guerra sino formas diferentes de explicar historias. Actualmente se sataniza mucho a las videoconsolas y no son tan malas.
Es cierto que los últimos datos indican que los jóvenes leen más.
Sí. Ahora se lee más. Sagas como 'Crepúsculo' demuestran que, si a los jóvenes les gusta algo, se enganchan. Hay que contarles buenas historias y que sean cinematográficas. A mí cuando me dicen que mi forma de escribir es muy cinematográfica, me agrada mucho.
¿Le han propuesto llevar alguna de sus obras al cine?
De momento no. La saga del detective Víctor Ros, de la que el próximo año publicaré un nuevo libro, la veo más como una serie de televisión que como una película, pero no sé si llegará a hacerse. Espero que alguna de mis obras se lleve al cine o a la televisión, pero me gustaría que se hiciera bien.