I. LARA
Los ánimos están encendidos en Abanilla. Nunca antes en la historia de la Hermandad de la Santa Cruz se había armado tanto alboroto por la celebración de una asamblea, pero no es para menos. Mañana, los 2.400 hermanos con derecho a voto decidirán quién ostenta la presidencia de esta entidad durante los próximos cuatro años, un cargo que los lugareños consideran casi tan importante como el del propio alcalde. Los candidatos son José Tomás Ruiz, al frente de la Hermandad desde 2001, y Ramón Rocamora.
Rocamora, profesor de universidad y director territorial de Trabajo de la Comunidad Valenciana, critica la actual falta de entendimiento entre el párroco y José Tomás, ya que, al parecer, llevan meses sin hablarse, todo porque el actual presidente dice que el cura "falta el respeto a la Santa Cruz", explica el nuevo candidato. "Todos sabemos que los problemas se deben a temas parroquiales que en poco o nada competen a la Hermandad", asevera.
Rocamora propone en su programa, que ha repartido por carta y difundido en vídeo a través del portal Youtube, "una renovación de los estatutos para conseguir una mayor transparencia, apertura y participación", así como intentar "que la Hermandad entre el el siglo XXI desde el punto de vista jurídico, cultural y religioso".
A sólo un día de la elección del nuevo presidente, las fuerzas están bastante igualadas. La Hermandad también vive en estos momentos una situación nueva, ya que nunca se habían presentado dos candidatos para dirigir esta institución y, por lo tanto, se ha creado cierto vacío legal en los estatutos. Normalmente, es el párroco (que también es el director espiritual de la Hermandad) quien propone al futuro dirigente, posteriormente se ratifica en la asamblea y los hermanos le muestran su apoyo con sus votos. Para solventar tal obstáculo se sugirió que se nombrara a un gestor y que 'dimitieran' ambos aspirantes (que presentaron su candidatura el pasado diciembre) para adaptar los estatutos a la nueva realidad, aunque finalmente la propuesta no llegó a buen puerto.