AMALIA LÓPEZ. Año tras año, en los tradicionales reportajes de Selectividad, son muchos los estudiantes de Bachillerato que aseguran que decidirán qué carrera estudiar en función de la nota que obtengan en las pruebas. El tiempo de los indecisos está acabando y con la reforma de la Selectividad los estudiantes deberán tener claro por qué titulación quieren apostar antes de hacer las pruebas, ya que una de las partes de la nueva Selectividad consistirá en hacer un examen específico de asignaturas relacionadas con su título. Esta parte permitirá al estudiante subir la nota media de la fase general y ampliar sus opciones para ser admitido en la facultad que elijan.
La legislación todavía no está terminada, pero la Universidad de Murcia comenzará en pocas semanas las reuniones con los directores de institutos de la Región para informarles. El objetivo es que los estudiantes que ahora están en primero hagan la elección de sus asignaturas de segundo curso teniendo en cuenta los cambios de la prueba, tal y como explicó el coordinador de la selectividad, Juan Martínez.
La nueva prueba tendrá una parte general en la que se examinarán de Lengua, Historia o Filosofía, lengua extranjera y una materia de modalidad. La nota media de esta parte supondrá un cuarenta por ciento de la nota final. Con la nota media del Bachillerato se obtiene el otro sesenta por ciento.
Sin embargo, en la reforma también se incluye una parte específica en la que el alumno puede examinarse de cada una de las asignaturas de modalidad de las que no se haya examinado en la parte general. Las asignaturas elegidas y la nota obtenida será tenida en cuenta por las universidades para la admisión. "Por eso es importante tener una estrategia previa antes de hacer los exámenes. El alumno tiene que saber qué le conviene más para sacar más nota", explica Juan Martínez.