A. LÓPEZ. Los profesores ya no sólo tienen que aguantar los insultos y las mofas de sus alumnos en clase, sino que cada vez están más expuestos a lo que se conoce como ciberacoso. El sindicato Anpe alerta de que aumentan los casos de profesores que ven cómo aparecen en el conocido Youtube vídeos suyos mientras imparten clase o riñen a un alumno. Muchos estudiantes están utilizando también redes sociales como Facebook o Tuenti (espacios en Internet en los que los chicos contactan con sus amigos y con los amigos de sus amigos y donde se cuelgan fotos) para hacer caricaturas, insultar a sus profesores o colgar imágenes, en ocasiones manipuladas, de los docentes con el único objetivo de reirse e insultar. Anpe no cree que en la Región haya un problema grave con el ciberacoso, pero alerta de que va creciendo y de que hay que tomar medidas para evitarlo.
Clemente Hernández, presidente de Anpe, explicó que el último ejemplo de esta forma de agresión se dio hace sólo dos días cuando un profesor murciano denunció que unos alumnos habían subido a Youtube un video suyo durante la clase. Aunque los responsables del sindicato no quisieron dar detalles, parece que se trataba de un video en el que los alumnos conseguían alterar al profesor. Ese video ha sido retirado de la Red y los autores han sido descubiertos, "pero lo sorprendente es que algunos de los padres disculpan su actitud y quieren que no se les castigue", explicó Hernández, quien lamentó que la mayoría de estos casos quedan siempre impunes.
El sindicato explicó el funcionamiento de esta nueva forma de agresión a los docentes durante la presentación de los datos de su último informe del 'Defensor del profesor' que basa sus informaciones en las denuncias atendidas por el sindicato. Según estos datos, las agresiones a profesores disminuyeron el pasado curso casi un 18,6 por ciento, aunque se han incrementado los casos de indisciplina que complican el funcionamiento de las clases.
Agresiones físicas
En el curso 2007-2008 se registraron dos agresiones físicas a profesores, cuatro daños a propiedades de los docentes; nueve amenazas y denuncias de padres o familiares; 15 casos de acoso, insultos y ofensas; 52 de dificultades para ejercicio de la profesión, y 92 de indisciplina. Ninguno de los nueve profesores denunciados ha sido considerado culpable, indicaron desde Anpe, que reclama que la consejería de Educación se persone como acusación contra aquellos padres o alumnos que presenten denuncias falsas contra profesores. El sindicato cree que así se evitará la impunidad y las denuncias gratuitas. Durante el presente curso, desde septiembre a enero, se registraron un total de 38 casos de violencia, 20 de ellos por indisciplina y una agresión a un docente de Secundaria.
El estudio refleja que la mayoría de los casos se producen en los institutos. Además, el 67% de los profesores afectados eran interinos o funcionarios en prácticas, y el 33% profesores definitivos.