DAVID GÓMEZ. ROMA
Las casi trescientas personas que componen la delegación murciano-alicantina que se encuentra desde el martes en Roma para promocionar el Misteri de Elche y el Año Jubilar 2010 de Caravaca de la Cruz vivieron ayer una jornada inolvidable. En la Ciudad del Vaticano, la delegación participó en la Audiencia General ofrecida por el Papa Benedicto XVI. Normalmente estos actos se suelen celebrar cada miércoles en la misma plaza de San Pedro, aunque como las condiciones meteorológicas son adversas esta semana en Roma, se trasladó a la Sala Nervi del Vaticano, donde se dieron cita casi 3.000 personas procedentes de países tan diversos como Alemania, Estados Unidos, Brasil, Uruguay, Rusia y Polonia.
Durante la recepción, el Santo Padre realizó una reflexión teológica sobre una de las cartas del apóstol San Pablo -precisamente durante este año 2009 se celebra el Año Jubilar Paulino- en la que se destaca el papel de Jesucristo como cabeza de la Iglesia y del Cosmos, recopilando en sí todas las bondades del Universo. También resaltó el vínculo entre Cristo y la Iglesia, y ensalzó el valor del sacramento del matrimonio entre hombres y mujeres y la institución de la familia.
Benedicto XVI nombró -y lo hizo en inglés, portugués, italiano, español, alemán y ruso- a las delegaciones presentes en la Audiencia General, entre ellas la formada por murcianos y alicantinos. Cuando fueron nombrados, los cantores del Misteri de Elche alzaron sus voces para el Pontífice, quien supo responder con un aplauso y un saludo. En la Audiencia estuvieron presentes los componentes del consejo de administración de Caja Mediterráneo (CAM), entre ellos el presidente territorial en Murcia, Ángel Martínez. CAM se ha volcado tanto con el Misteri de Elche como con el Año Jubilar de Caravaca, financiando actividades de promoción cultural.
Problemas protocolarios. La representación caravaqueña -capitaneada por el alcalde Domingo Aranda, el concejal de Turismo, Gonzalo López-Augüy, y el hermano mayor de la Cofradía de la Vera Cruz de Caravaca, José Luis Castillo- no pudo cumplir por problemas protocolarios su deseo de entregarle al Santo Padre una Cruz Pectoral e invitarle en persona a asistir al Año Santo 2010. Sin embargo, las autoridades de la Ciudad Santa se llevaron el compromiso de que, una vez que esté terminada la programación del Año Jubilar, el Papa les ofrecerá una recepción en la que le entregarán en mano los regalos que ayer no pudieron darle.
La jornada de ayer concluyó con la representación del Misteri de Elche en la iglesia de Santa María la Mayor de Roma, con la presencia, entre otros, del presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps.