E1 mercurio y el zinc de los peces contaminados por el puerto industrial de Escombreras van directos a nuestro organismos", advirtió la responsable de la Campaña Costas de Greenpeace, Pilar Marcos.
Los pescados se alimentan de los vertidos procedentes de las industrias instaladas en el valle de Escombreras y se comercializan, denunció. Las aguas próximas al valle están consideradas como una de las zonas más contaminadas de Europa por Naciones Unidas y por la Agencia Europea de Medio Ambiente, señala Marcos.
Además, Greenpeace y Anse, en colaboración con la Universidad de Murcia, están filmando imágenes del fondo marino a través de un robot teledirigido y de una cámara integrada en el barco 'Artic Sunrise', donde se puede apreciar la existencia de una tubería que lleva vertiendo metales pesados al mar, sostienen los ecologistas.
"Estos documentos gráficos son los primeros que se toman de las profundidades del litoral de Cartagena y podría ser una magnífica excusa para que se hagan investigaciones científicas por parte de las autoridades para evaluar las devastadoras acciones que se llevan a cabo en nuestras costas", explicó Pedro García, portavoz de Anse.
La investigación de los ecologistas alerta de que los vertidos y las urbanizaciones no son el único problema de las costas, ya que "la pesca de arrastre está creando auténticos desiertos en algunas zonas del litoral de Cartagena".
Esta práctica indiscriminada está terminando con los ecosistemas marinos en la zona que comprende desde el sur de Cabo Tiñoso hasta el sur de la Bahía de Mazarrón. El portavoz de Anse aseguró que estos lugares "están prácticamente desposeídos de su fauna y ya sólo quedan las marcas que han ido dejando los barcos".
Para que dejen de producirse estas situaciones Greenpeace propone crear una red de reservas marinas: Águilas, Calnegre-Cabo Cope-Isla del Fraile, Las Moreras-Isla Cueva de Lobos, Cabo Tiñoso-La Muela y Roldán, Calblanque-Cabo de Palos, Isla Grosa y La Azohía-Bahía de Mazarrón.
Descenso del atún rojo
Por otra parte, el director de la campaña de océanos de Greenpeace, Sebastián Losada, avisó del alarmante descenso de ejemplares de atún rojo en el litoral y habló de la necesidad de crear una reserva natural donde puedan procrear, ya que "la mayoría de las capturas se realizan cuando el atún sube a la superficie, justo cuando lo van a desovar".
Greenpeace planteó la creación de un santuario dedicado a la especie sur de las Baleares. La población de este depredador, imprescindible para los ecosistemas del Mediterráneo, ha disminuido ya un noventa por ciento por culpa de la sobrepesca, señaló.