ANA GARCÍA
El Servicio Murciano de Salud (SMS), dependiente de la consejería de Sanidad, está teniendo problemas para hacer frente a los pagos a proveedores y acumula un importante retraso por falta de liquidez, según han confirmado distintas fuentes.
Algunos implicados aseguran que desde el pasado mes de enero no se pagan las facturas de los productos y servicios prestados, e incluso, algunas de las empresas afectadas han amenazado con dejar de suministrarles. Ante esta situación, la patronal murciana Croem ha tenido que intervenir, ya que más de una decena de empresas murcianas que trabajan con el SMS han visto peligrar su estabilidad.
Desde la Croem confirmaron ayer que han mediado "para intentar solucionar este problema y poner en marcha medidas que agilicen los trámites". Asimismo, explicaron que existen entre 12 y 14 empresas murcianas afectadas y "no podemos permitirlo porque si no abonan lo que se adeuda y se prolonga esta situación tendrán que cerrar". Por ello, "intentamos que entre las consejerías de Hacienda y Sanidad hagan frente a los pagos cuanto antes".
La patronal no ha dado cifras concretas, pero afirmó que "se trata de cantidades importantes de dinero y aunque sabemos que la Administración es lenta se están demorando demasiado, ya que desde enero no pagan a proveedores". A esto añadieron que las medianas empresas son el 96% del tejido empresarial de la Región y "se están viendo muy perjudicadas".
Por su parte, el director general de Régimen Económico y Prestaciones del Servicio Murciano de Salud, Andrés Carrillo, dijo que "existen problemas de financiación en Sanidad, pero afecta a todas las comunidades y en especial a las del arco Mediterráneo, por el aumento de población".
Además, puntualizó que "pagamos a los proveedores a seis meses, reconozco que está mal, pero con la pequeña crisis que vivimos se han producido tensiones financieras, por lo que llevamos dos meses sin poder pagar". Andrés Carrillo señaló que "aunque no lo hemos hecho vamos a pagar pronto los atrasos que tenemos, aunque la situación actual no es tan preocupante".
La financiación de la Sanidad ha sido uno de los principales quebraderos de cabeza de los distintos gobiernos, pero este problema está adquiriendo proporciones preocupantes con la crisis financiera, que está afectando a todos los sectores económicos, y a la que se suma el aumento de las plantillas de médicos y profesionales ante una mayor demanda asistencial.