MARÍA JESÚS GALINDO
Quedarse sin empleo, sufrir estrés laboral o perder a un ser querido son motivos más que suficientes para desestabilizar el estado anímico de cualquier persona. En los últimos años y, sobre todo, como consecuencia de la crisis económica, ha aumentado el número de personas que acuden al psicólogo porque necesitan ayuda para hacer frente a este tipo de situaciones.
Hasta hace unos meses, los usuarios del Área II de Salud acudían a su médico de cabecera con síntomas derivados de procesos mentales y si éste lo consideraba oportuno los mandaba al especialista del centro de Salud Mental. Sin embargo, desde mediados de noviembre, los usuarios tienen a su disposición un psicólogo clínico para enfermedades leves en dos centros de salud de Primaria, el del casco y el de Santa Lucía.
«Se trata de un proyecto piloto que tiene como principal objetivo acelerar el tratamiento de patologías leves, como pueden ser, depresiones leves, trastornos adaptativos, trastornos mentales transitorios o crisis de ansiedad», explicó el doctor Ignacio Cabezas, director del centro de Salud Mental del Área II.
La inclusión del psicólogo clínico en los centros de Primaria es algo que ya se ha hecho en el Reino Unido. La principal ventaja de este sistema es que reduce las listas de espera, al tiempo que previene la cronificación de la enfermedad. «Si se coge a tiempo, el paciente puede encauzar el proceso en una o dos sesiones, sin necesitar una terapia más intensiva. Además, no siempre es necesario tomar fármacos», destacó Cabezas.
Este servicio, que esta a disposición de los usuarios mayores de 16 años, incluye además terapias grupales para personas con patologías similares. Por este motivo, Gonzalo Díaz, que es el psicólogo de Primaria que presta este servicio en los centros de salud de Cartagena-Casco y de Santa Lucía, dispone de una sala de consulta y otra para terapias de grupo.
Esta experiencia es fruto de la colaboración existente entre Salud Mental y Atención Primaria. Desde 2006 hay una comisión mixta que se encarga de coordinar actuaciones, ya que la colaboración entre ambos es fundamental. La intervención del médico de Primaria en este proceso es fundamental, ya que éste es el primero que puede detectar los síntomas de que el paciente necesita apoyo psicológico y derivarlo a la nueva consulta.
No existe una edad media entre los usuarios de esta consulta, «ya que cada día hay más gente que necesita apoyo de un psicólogo y nos encontramos con más trastornos adaptativos y problemas de ansiedad», dijo.