A. GARCÍA
Ataviados con la indumentaria huertana y luciendo zaragüeles, fajas, chalecos, refajos y corpiños desfilaron ayer cientos de niños en el Bando Infantil, un acto que sirve de antesala al Bando de la Huerta de hoy. Con la vista puesta en el cielo, encapotado durante todo el trayecto, salió el cortejo a las seis de la tarde desde la avenida Gutiérrez Mellado, tras lo que se dirigió a Alfonso X y Santo Domingo, hasta terminar en la Glorieta de España.
Al ritmo de las castañuelas de los grupos infantiles de las peñas El Candil, La Naranja, El Caliche, y La Parranda comenzó el desfile que dejaba boquiabiertos a su paso a los espectadores más pequeños.
De los brazos de las 'huertanicas' colgaban cestos de mimbre repletos de caramelos que regalaban a los niños durante el recorrido, quienes se intercalaban entre las sillas de primera fila para no perder detalle. Guitarras, laudes y bandurrias acompañaban también las jotas de los grupos infantiles, que servían de comitiva a la carroza huertana desde la que se lanzaban caramelos y golosinas, así como a la que trasladaba a la Reina de la Huerta Infantil, Paula Martínez, acompañada de sus damas, y a los carros de caballos, algunos de los cuales iban tirados por ponis.