COAG lleva más de una década alertando sobre la necesidad de proteger al sector de los frutos secos por infinidad de razones: protegen la corteza terrestre, frenan la desertización, actúan como cortafuegos, retienen población en zonas rurales y mantienen el paisaje histórico. Además de esta razones, la organización agrícola asegura que la llegada de la Navidad sirve para recordar que sin los frutos secos autóctonos "no sería posible elaborar auténticos productos de repostería navideños tradicionales como los turrones, los mazapanes o los polvorones". El responsable del sector de frutos secos de COAG, Bernardo Funes, anima a las Administraciones a que "asuman su responsabilidad y velen por este patrimonio agrario, histórico y cultural. En estos tiempos en los que el criterio de rentabilidad económica se impone en terrenos impropios, hay que recordar que la rentabilidad no ha de ser un criterio únicamente economicista; nuestro medio ambiente, nuestros pueblos, nuestros paisajes, nuestras tradiciones y nuestra gastronomía son muy rentables para la sociedad, aunque los números no lo entiendan".