REDACCIÓN
Los vecinos que se encuentran en los aledaños del dispositivo montado para atender a las víctimas del derrumbe de piedras y tierra en la playa de Los Gigantes han mostrado a LA OPINIÓN DE TENERIFE su indignación por "la desidia" mostrada por las autoridades competentes cuando, hace tan sólo un mes, se produjo otro desprendimiento mucho menos aparatoso en la misma zona que el de esta tarde, que en esa ocasión no causó daños a ninguno de los bañistas ni fue tan importante como el que hoy ha sepultado a más de cuatro personas.
"Esto es increíble. Aquí estuvieron hace un mes en el anterior desprendimiento y apenas hicieron nada", dijeron varios vecinos a este diario. Testigos presenciales del derrumbe recordaron, asimismo, que la zona donde se encontraban los bañistas sepultados por las piedras de gran tamaño y la tierra "estaba acotada por una cinta". Al parecer, según estos testigos, una cinta prohibía que los usuarios se situaran en esta parte de la playa de Los Gigantes, aunque las mismas fuentes recordaron que la única medida preventiva era la cinta, que se podía eludir con gran facilidad.
Pero no todos los testigos coinciden con esta opinión. Según otros testigos presenciales y bañistas que presenciaron el suceso, la zona no estaba acotada y el baño era libre. "Es cierto que había un cordón pero se había retirado. A las dos de la tarde había bandera roja pero una hora después -veinte minutos antes del desprendimiento- el baño era libre y habría casi 50 personas2.