ENRIQUE SOLER. ROMA
Una delegación caravaqueña compuesta por 35 personas y encabezada por el obispo de Cartagena, José Manuel Lorca Planes, el alcalde, Domingo Aranda, y el hermano mayor de la Cofradía de la Vera Cruz, José Luis Castillo, visitó ayer la Ciudad del Vaticano para ser recibida por Su Santidad el Papa Benedicto XVI, en la audiencia general de los miércoles en la Plaza de San Pedro. Los caravaqueños le entregaron al Santo Padre la programación oficial del Año Santo 2010, así como el nombramiento de Hijo Adoptivo de Caravaca.
Benedicto XVI dedicó durante la audiencia general, a la que asistieron 40.000 personas, unas palabras especiales para la delegación murciana. "Aumentar vuestra relación más íntima con Dios, para hacer posible la unión entre la fe y la razón", dijo.
El hermano mayor de la Cofradía le hizo entrega de un cuadro de agradecimiento por la concesión del título de Basílica Menor al Santuario de la Vera Cruz, así como el cartel anunciador del Año Santo 2010, en el que aparece el Pontífice portando la Sagrada Reliquia con motivo de su visita a la ciudad en 2002, siendo todavía el cardenal Ratzinger. José Luis Castillo destacó la emoción del Papa al ver el cartel y reconocerse portando la Sagrada Reliquia.
Asimismo, el Papa recibió una réplica de la Cruz, una reproducción de la Basílica-Santuario, además de un dossier con todos los actos del Año Jubilar. El hermano mayor le transmitió al Sucesor de Pedro el deseo de toda Caravaca para que vuelva a visitar la ciudad el año que viene.
Por su parte, el obispo de Cartagena, José Manuel Lorca Planes, quien realizaba su primera visita a Roma desde que está al frente de la Diócesis, declaró que fue una audiencia muy especial y recalcó la ilusión que le hizo al Santo Padre de recibir a la delegación caravaqueña. Lorca Planes se encargó de transmitir al Santo Padre el cariño y la fidelidad que le profesa la comunidad católica murciana.