E. F. G.
El culebrón con Sergio Fernández parece haber acabado. Según distintas informaciones que aparecieron la pasada semana, el central, uno de los nuevos fichajes de la entidad grana, habría mantenido conversaciones con el Hércules de Alicante para regresar al que ha sido su club durante los últimos siete años alegando problemas familiares. De todos modos, el defensa se encargó ayer después de una semana de rumores y especulaciones de dejar claro que sólo le está costando un poco más adaptarse al nuevo equipo y que tiene la firme intención de subir a Primera con su nuevo club.
"Tomé una decisión dolorosa al marcharme del Hércules y venir al Murcia, pero no me siento triste. Es normal que a cualquiera le cueste un poco iniciar una nueva vida y no quiere decir que uno se quiera ir, que no esté bien o que esté depresivo. Lo que quiero es zanjar este tema y lo único que pretendo ahora es no defraudar a la gente que apostó por mi fichaje", dijo ayer Fernández en una rueda de prensa que estaba siendo muy esperada desde hace varios días.
Para concluir, el ex del Hércules matizó que "me hubiera gustado que no se hubiera producido una situación en mi anterior club que me obligó a salir, pero voy a darlo todo en Murcia".