ERNESTO FERNÁNDEZ
Era previsible, pero no había nada asegurado hasta ayer. Los siete jugadores que el Murcia ha incluido en un expediente de regulación de empleo para despedirlos rechazaron ayer la propuesta ofrecida por la entidad grana, que consiste en abonarles el mínimo legal posible, es decir, veinte días por año trabajado. Los futbolistas, que estuvieron arropados por el letrado de la AFE en Murcia, Alfredo Martínez, se negaron en rotundo a aceptar esta primera propuesta y advirtieron que van a seguir luchando para conseguir que se le abonen de forma íntegra la totalidad de sus contratos.
De todos modos, y teniendo en cuenta que ninguno de los jugadores está ni mucho menos contento con verse involucrado en un procedimiento de este tipo, la AFE ha anunciado que tomará medidas, ya que desde el sindicato de futbolistas se oponen de forma radical a que se puedan disolver estos contratos ofreciendo como contraprestación el mínimo legal que exige la Ley. Así las cosas, y según pudo conocer ayer este diario, el próximo martes está previsto que vuelva a producirse una nueva reunión y en la que Gerardo González Movilla, presidente de la AFE, tiene previsto ofrecer una rueda de prensa.
A la reunión de ayer asistieron los siete jugadores (Kabous, Carini, Alberto, Capi, Núñez, Cuéllar y Marañón), Santiago del Río, consejero delegado del Murcia; y los administradores concursales nombrados por la jueza para autorizar cualquier movimiento dentro del club mientras que la entidad siga inmersa en el concurso de acreedores.
Al sindicato no le hace gracia que los directivos granas hayan decidido aprovechar el procedimiento concursal para intentar quitarse de encima por un módico precio a un grupo de jugadores que además no entran en los planes del técnico José Miguel Campos, motivo que ha generado todavía más malestar entre la plantilla grana.
Desde el Murcia siguen manteniendo la postura de que se han visto obligados a intentar despedir a estos jugadores para salvaguardar los salarios del resto de jugadores, ya que las mismas fuentes del club dicen que de mantener a este grupo de futbolistas en la plantilla se pondría en peligro la viabilidad económica de la entidad. En las oficinas de Nueva Condomina están muy confiados en que al final la justicia les dará la razón y que podrán quitarse de encima a los descartes.
Según indicaron ayer fuentes expertas en esta materia consultadas por este diario, lo más probable es que si finalmente el Murcia consigue el beneplácito judicial para despedir a estos jugadores, todo se termine solucionando en los tribunales, ya que todos los implicados en este asunto están convencidos de que si no se llega a buen puerto en el apartado económico, tendrán que demandar al club.