Cehegín

Un patrimonio histórico y natural difícilmente igualable

Iglesias, museos, calles, esculturas, yacimientos arqueológicos, casas señoriales y bellos parajes conforman un recorrido ideal para descubrir esta ciudad de las mil maravillas donde el visitante se siente como en casa

02.01.2013 | 00:43
Rutas de La Opinión

El imponente patrimonio histórico y cultural de Cehegín se ha fraguado a lo largo de milenios. En su territorio, las huellas del hombre se pierden en la noche de los tiempos. De la época neolítica existen restos en las cuevas de la Peña Rubia, si bien los orígenes de la ciudad hay que situarlos en la antigua Begastri, poblada desde la época íbera y sede episcopal de la antigua Deitania y de los obispos de Cartagena en tiempos de inseguridad costera. Cehegín es un lugar ideal para pasear en cualquier época del año. La ruta por excelencia discurre por su casco antiguo, que es uno de los más extensos e interesantes de la Región. Declarado conjunto histórico-artístico en 1982, está salpicado de palacios, iglesias e innumerables monumentos. Calles estrechas, empinadas cuestas, escaleras, soportales, enigmáticos pasadizos, lienzos de muralla y antiguas puertas del recinto medieval sorprenden al viajero en cada rincón del Cehegín más castizo, señalizado para su visita.
La ruta por el casco antiguo sigue el trazado marcado en un folleto, con el apoyo de la señalización que aparece en el suelo (unas chapas y flechas en bronce) y los paneles explicativos instalados en las fachadas de los edificios más notables. El punto de partida es la plaza del Alpargatero. Después, el transeúnte puede seguir por la calle Ginés de Paco y de Gea, por donde se accede a la Cuesta del Partidor. Avanzando por la calle López Chicheri aparece la Casa de Doña Blanca, a continuación la Casa del Conde de Campillos; unos metros más adelante, la Casa de Jaspe, actual sede del Ayuntamiento, y luego, la plaza del Mesoncico. Allí se sitúan el Hospital de la Real Piedad y la Casa de Don Octavio, junto a la cual se encuentra una calle escalonada que lleva a la ermita de la Purísima.
La ruta se adentra en la Calle Mayor, donde se observa la casa de las Boticarias, frente al Casino, y la casa de los Condes de Arriba, y llega a la plaza del Castillo, donde se yerguen la casa del Concejo y el palacio de los Fajardo –actualmente sedes del Museo Arqueológico–, los soportales y la iglesia mayor de Santa María Magdalena. Bordeando la iglesia se alcanza la Puerta de la Villa y se sigue por la calle Esteban Zarco, hasta dar con la Puerta de Caravaca.
Otra opción para el viajero ávido de sorpresas es la ruta de las iglesias, con la plaza del Castillo como punto de partida, en la cual se puede contemplar la iglesia de Santa María Magdalena, Monumento Nacional que forma parte de un conjunto de iglesias columnarias. Está fechada en el siglo XVI y atribuida al arquitecto Jerónimo Quijano. Bajando por la Calle Mayor, se llega a la plaza del Mesoncico, desde donde se divisa la ermita de la Purísima Concepción –Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1980– en la colina más elevada de la zona histórica de Cehegín. Su torre renacentista posee un interesante reloj. También alberga un artesonado mudéjar de gran interés. Desde la misma plaza del Mesoncico, se desciende por la Cuesta Moreno hasta desembocar en la iglesia del Santo Cristo, edificada a finales del siglo XVI. Es de estilo renacentista, con intensos aportes barrocos. Toda la portada es de jaspe rosa y gris. En el casco viejo también se encuentra la iglesia de la Soledad, construida en 1595 por la Cofradía de la Virgen de los Dolores.
Dejando la zona vieja, la ruta continúa hasta el santuario de la Virgen de las Maravillas, declarado Monumento Nacional, en pleno centro urbano. Este templo forma parte del convento de San Esteban, un conjunto compuesto por monasterio, claustro, capilla e iglesia. Se construyó entre el siglo XVI y el XVIII y es un ejemplo del barroco murciano. En la iglesia destaca el camarín –con un impresionante retablo churrigueresco–, que alberga la imagen de la patrona de Cehegín, la Virgen de las Maravillas, realizada por el napolitano Incola Fumo en el siglo XVIII.

Los peregrinos que van hacia Caravaca pueden pernoctar en uno de los pabellones deportivos de Cehegín. Este servicio está ideado para grupos de hasta 150 personas e incluye el apoyo de un acompañante que recoge a los viajeros en la Vía Verde y los lleva hasta la instalación deportiva. Allí tienen a su disposición duchas y colchonetas para dormir. Otra opción es el Albergue Casa Europa, con 11 habitaciones dobles y triples y capacidad para 26 personas como máximo. Además, la concejalía de Turismo de Cehegín está ultimando la apertura de un albergue para grandes grupos en la Cuesta del Parador. La semana próxima se pondrá en marcha la web www.alberguescaminocaravaca.es, que ofrecerá información sobre alojamientos, lugares de visita obligada y dónde pueden sellar las cartillas los peregrinos. Esta página contará con enlaces desde el portal www.turismocehegin.es. Para el próximo verano estará terminado también el albergue de la antigua estación de tren, a los pies de la Vía Verde. Podrá acoger a 48 personas en literas y ofrecerá servicio de cafetería, lavandería y duchas. Más información en www.turismocehegin.es y la oficina de turismo (Tel.: 968 72 35 50).

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