R. GALLEGO
Un suculento hojaldre con sabor a ternera, chorizo y huevo. A finales del siglo XVII, y según documentos que se encuentran en el archivo provincial de Murcia, durante el reinado de Carlos II, el último de los Austrias, se promulgaron unas ordenanzas para regular las normas referentes a la elaboración de los pasteles de carne. Un manjar que, aunque al parecer se llegó a consumir en toda la Península Ibérica, en la actualidad ha desaparecido en prácticamente todas las comunidades y se ha convertido en una delicia culinaria típica de Murcia.
Una de las confiterías especializadas en la elaboración del pastel de carne en la capital del Segura es Mejías, la única pastelería artesana que participa en esta edición de la Muestra de Vino y Alimentación de la Región de Murcia. El fundador y dueño de la firma, Antonio Mejías apunta que para él «esta feria es una cita importante, ya que en ella los murcianos y visitantes pueden conocernos y degustar nuestros productos. Además, la organización de esta muestra es ejemplar, por eso repetimos cada edición. Este año estamos llevando pasteles de carne, empanadillas de atún, tomate y huevo, bechameles de atún y de jamón york y queso, milhojas y palos catalanes, entre otros productos».
En total, los propietarios de la Confitería Mejías van a elaborar unos 20.000 pasteles de carne y empanadillas, los cuales, y según explica el pastelero artesano «vamos a llevarlos en crudo para cocinarlos luego en un horno en la feria. De esa forma estarán recién hechos. También tenemos previsto elaborar entre 3.000 y 4.000 postres».
Establecimientos
Confitería Mejías es una pastelería familiar que comenzó su andadura en abril de 1986 cuando Antonio Mejías y su mujer decidieron abrir un local en Zarandona. Años después abrieron una segunda confitería en el barrio Latino de la Torre de la Horadada y en 2006 Antonio decidió unirse con su cuñado –que también tiene una confitería– para abrir Dulce Millenium en el centro comercial Nueva Condomina.