La balanza inmóvil

Blanquear

12.01.2018 | 04:00
Blanquear

Con blanco nuclear (detergente), a base de química y operaciones ( Maikel Jackson) o para estafar a Hacienda (delito frecuente donde los haya). Pero hasta para esto último hay clases y clases. Los hay algo cutres dando billetes de quinientos euros para cambiarlos como pago de préstamos (presuntamente Barberá y compañía), o tocándote frecuentemente la lotería ( Roca y similares). Y hay otros personajes con tanta clase que blanquean el dinero negro (qué limpios son) con helicópteros del Govern, presuntamente, claro. Un juez de la Audiencia Nacional considera que la firma Cat Helicopters sirvió para ocultar fondos andorranos, ya que pudo existir un nexo causal (tan importante en todo, y más en la comisión de infracciones criminales) entre esa compañía y el clan religioso-honorable-amenazante con tirar de la manta (que hable ya de una vez y el que se tenga que ir de España que se vaya o que coma gratis en la cárcel). Pero no, es más fácil lanzar verborrea, incluido en el Parlament catalán, y esconder la lengua luego. Al parecer, según lo investigado, lo presuntamente blanqueado alcanzaría los dos millones de euros, lo que ha sido negado, por supuesto, por el hermano Josep en la tele, ya que se trata de una venganza de la expareja de Jordi Pujol, Victoria Álvarez, y de algúnn que otro socio, todo por despecho.

De todas formas lo que está sumamente claro es quienes ha sido los culpables, el pueblo español que ha maltratado reiteradamente a Junior (Jordi Pujol Ferrusola), hijo mayor del honorable, que dicen las malas lenguas que es el cerebro financiero del clan. Y esa frase de maltrato injusto, deliberado y españolizado, parece ser que es de la madre abadesa (qué mala uva tiene la gente con ese apelativo tan piadoso), madre de Junior, que está convencida de que todo este calvario por el que está pasando su familia y Junior en particular, no es más que una represalia o venganza contra la familia Pujol y Cataluña (qué importantes son), donde también son cómplices de los españoles en este caso los de Convergencia, que no han dado la cara por la imputación masiva de la familia Pujol, unos en la cárcel, otros en EE UU y otra en misa.

Todos estos abusos del pueblo español contra la honorabilidad pujoliana han servido para no saber más del famoso 3%, entre otras cosas, porque lo último es que gracias a los pujolianos y a los puigdemonianos , el Consejo de Ministros del maltratador Gobierno de la nación española puede que le dé un mordisco de más de setenta millones de euros en sus previsiones de ingresos para la república catalana en el año 2018.

Todo porque ha recurrido dos impuestos ante el Tribunal Constitucional acordados por la Generalitat. Uno porque gravaba las viviendas vacías de grandes propiedades y entiende el Ejecutivo de Rajoy que colisiona con el impuesto de bienes inmuebles estatal. El otro se refiere al riesgo medioambiental de la producción, manipulación y transporte, custodia y emisión de elementos radiotóxicos, lo que a juicio de los recurrentes daría lugar a una doble imposición al solaparse con dos impuestos ya existentes: el estatal sobre la producción de combustible nuclear gastado y residuos radioactivos resultantes de la generación de energía nucleoeléctrica (no me extraña con este lenguaje que nunca sea capaz de descifrar el recibo de la luz).

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