El balcón de cristal

Educación de adultos

25.02.2017 | 04:00
Educación de adultos

Corre la voz de alerta ante un plan de ajuste en la educación de adultos. Se rumorea que puede darse una reducción en la plantilla de profesores dedicados a este ámbito, específicamente en Cartagena. La excusa a tal propósito sería la de ajustar la oferta educativa a una mayor rentabilidad, y es aquí cuando emerge la gran paradoja pues no se puede medir el beneficio que vierte la formación en términos económicos, sino sociales.

Los Centros de Educación Permanente de Adultos (CEPA) favorecen el reciclaje y el aprendizaje continuo, una exigencia de la sociedad actual para afrontar los desafíos presentes y futuros. Para muchos los CEPA suponen el reencuentro con el tren de la segunda oportunidad, un vehículo de recuperación y reincorporación al sistema laboral. Para otros es nada más y nada menos que una forma de enriquecimiento personal, de transformación positiva. Hay ciudadanos que consiguen graduarse en ESO, u obtener un certificado que acredita una formación básica, requisitos mínimos que facilitan la entrada al mercado de trabajo. También el acceso para las pruebas a ciclos formativos, o a la universidad en el caso de mayores de 25 años, han de verse como referentes para valorar el beneficio que se puede aportar desde los CEPA.

En el ámbito de la educación no formal, las clases de español han sido una de las modalidades más solicitadas por la población inmigrante. Estas clases han supuesto un puente para la integración social de extranjeros que han llegado a la ciudad portuaria. Cabe mencionar el papel que ha ejercido La Botica del Libro a través de la lectura en dos barrios, Lo Campano y José María de Lapuerta desde 2006. Con motivo de su décimo aniversario, esta Asociación presentó en junio, la publicación El bosque de los relatos del mundo, que recoge historias de vida contadas por los propios inmigrantes. Basta leerlas para comprender la gran labor de la educación de adultos como motor intercultural, incentivando la capacidad de empatía.

En definitiva, la educación para personas adultas hace más asequible el acceso a la educación, poniéndola al alcance de cualquiera que tenga interés. Tanto enseñanza reglada como no reglada son instrumentos de integración social, que dotan de versatilidad a la oferta educativa de los Centros de Adultos, haciéndola adaptable a las especificidades de la ciudadanía.

Los CEPA están dispuestos a luchar por su supervivencia y con un profesorado fundamentalmente vocacional, seguir dando apoyo tanto a los colectivos desfavorecidos como a todo aquel que quiera esforzarse en superarse día a día. Nada mejor para reivindicar la persistencia de los derechos conseguidos y no permitir ni un paso atrás en las conquistas sociales que enseñar a utilizar esa poderosa herramienta a la que Blas de Otero dedicó su poema La palabra. El aprendizaje del castellano para extranjeros es uno de los cursos más solicitados por la comunidad inmigrante, y se ofrecen desde los centros de educación de adultos.

En la lucha contra la desigualdad, la educación de adultos adquiere una dimensión difícilmente reemplazable, cualquier inversión en este ámbito ha de verse rentable por los efectos positivos que revierten a nivel social, aunque no puedan ser cuantificables en términos numéricos. Además, los constantes y acelerados cambios de la realidad actual obligan incluso a reforzar los recursos que requiere esta modalidad formativa, no solo para romper barreras interculturales y facilitar la integración de las personas que vienen de fuera sino también para un aprendizaje permanente al alcance de todos.

Los tiempos exigen contemplar al ser humano en un continuo hacerse, y a esta cuestión la UNESCO ha dedicado diferentes conferencias. Desde una perspectiva práctica, la Unión Europea ha generado acuerdos, resoluciones y proyectos para impulsar la formación de personas adultas.

Por todo lo dicho hasta aquí, no puede darse ni un paso atrás en las formas de combatir la desigualdad, mostrarse solidarios y contribuir en la construcción de un bienestar común. En este sentido, el presente artículo pretende aportar su granito de arena para que el profesorado de adultos, en específico el que desarrolla su intervención en Cartagena no vea mermados los medios disponibles, y encuentre apoyo a los recursos que necesita dada la gran labor que este colectivo está desarrollando desde hace más de treinta años.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine