Pulso político

Educación y evaluación: responsabilidad de Gobierno

16.10.2016 | 14:15

Por lo que leo y oigo, especialmente en las últimas semanas y referido a las pruebas finales de ESO y Bachillerato, sinceramente me cuesta diferenciar lo que es una noble defensa de un modelo educativo y lo que es la utilización de la educación como una mera estrategia política.

Hasta tal punto es la situación, que me preguntaban el otro día si finalmente habría este año pruebas finales de evaluación para 4º de la ESO y 2º de Bachillerato, pruebas que afectan a miles de estudiantes en la Región de Murcia y cuyo calendario se conoce desde el año 2013.

Sin entrar en los objetivos y conveniencia de las evaluaciones finales y que se realizan en la gran mayoría de los países de la OCDE, si quiero contribuir en estas breves líneas a la necesaria tranquilidad que debe imperar en estos momentos y que tan fácil es de romper intencionadamente en materia educativa.

En primer lugar, los estudiantes y sus familias deben saber con certeza que las pruebas se van a realizar ya que quienes están al frente de los gobiernos, estatal o autonómicos, son responsables de que se cumpla la ley. Y como bien saben muchos de quienes siembran dudas, el calendario de aplicación de la reforma educativa no puede modificarse porque está en la propia Ley de Educación. ¿Se imaginan si ahora empezáramos a no cumplir las leyes y a interpretar un nuevo orden en cualquier ámbito de nuestras vidas?.

Por eso, y como estaba previsto, la publicación el pasado julio de la norma por la que se regulan las evaluaciones finales de ESO y Bachillerato proporcionó seguridad jurídica, informando de las normas generales que van a regir la realización de las pruebas finales. En las próximas semanas se publicará, como urge la comunidad educativa, la orden para su desarrollo. Y antes de elaborar y publicar las normas citadas, desde el gobierno se ha intentado consensuar su contenido con todas las CCAA, pero el acuerdo sólo se puede alcanzar cuando ambas partes quieren hacerlo.

En segundo lugar, los estudiantes y sus familias deben saber con certeza que para este curso 2016-2017, las pruebas de la ESO no tendrán valor académico y las de Bachillerato tendrán únicamente efectos para el acceso a la Universidad, como venía sucediendo con la PAU. Por este último motivo, es importante también que se conozca que la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas está trabajando junto al Ministerio por lo que significa la prueba de Bachillerato en el acceso a la Universidad y que su Presidente Segundo Píriz también ha trasladado tranquilidad a los estudiantes y sus familias, anunciando la continuidad del distrito único y la implicación de las Universidades en la realización de esta prueba.

La consejería de Educación en Murcia ha actuado y está actuando con responsabilidad, con la mano siempre tendida como también lo hace el ministerio de Educación Cultura y Deporte, pero cumpliendo con la ley para evitar la incertidumbre de alumnos y familias. Estoy seguro que junto a las Universidades de la Región, como está ocurriendo en la mayoría de las CCAA, estará todo previsto para que la prueba final de bachillerato se celebre con todas las garantías que permitan un acceso a las universidades justo y facilite la igualdad de oportunidades.

Desde el Partido Popular deseamos un pronto Pacto Nacional por la Educación, abierto en su discusión a revisar cualquier ámbito, y que finalmente mejore y dé estabilidad al sistema educativo en España durante varias generaciones. También deseamos que ese Pacto llegue a nuestra Comunidad Autónoma y que la educación deje de ser un arma arrojadiza para transformarse en el principal instrumento de consenso para el progreso social de todos los murcianos.

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