Palabras

Amigos del Parnaso

Primer Manifiesto

16.10.2016 | 04:00
Pedro Guerrero Ruiz

El Parnaso es un lugar donde se reunen personas relacionadas con lo indómito y lo insumiso, distinto, reflexivo y crítico, donde no se juega al parchís ni al dominó, pero se ríe y se toma vino en condiciones, al menos, de crianza o en roble de ocho meses como mínimo, y esto es así por prescripción facultativa. Lo del Parnaso, un restaurante de Santo Ángel, es cosa nuestra, porque realmente se llama El Único, que regenta José. Ya hemos organizado algun acto literario (homenaje a Miguel Hernández) o de cante jondo (con Curro Piñana).

Surge El Parnaso de la idea de agigantar lo maldito por desigual y utópico. Se puede blasfemar con motivos y hasta que no se moleste al creyente así como resistir la necedad hasta los límites de la expresión y comprensión de la inocencia, pero luchando contra la ocupación analfabeta de los tiempos filibusteros que corren. Hablamos mucho de nuestras nietas y tenemos la pretensión de hacer un cuaderno poliédrico-artístico y regalarlo a una amiga cuando esté terminado.

No creemos las noticias de los medios de comunicación, en general (y desde luego no de los habituales más leídos. El País, Abc, La Razón, El Mundo. Y nada de nada con la Cope, mensajería obtusa y dañina. Y ello por proceder, de alguna manera, todos de la CNN, pero más mentecatos y pueblerinos. Ahora optamos más por este diario regional, La Opinión, y algunos nuevos nacionales digitales.

Los encuentros de los amigos del Parnaso los hacemos un día a la semana, siempre que podemos. Cuidamos lo que se come porque en la mesa se sientan personas con distintas dolencias, pero sobre todo nos cuidamos de la sal, que no se degusta con excesiva generosidad, por la hipertensión, ya propia de la edad.

El Parnaso no admite fanáticos y nuestra única señal abanderada es el mirlo común, conocido en Santo Ángel como merla. Optamos por el siglo XIX y XX, y pasamos por los siglos XVII y el XVIII de puntillas o a toda velocidad. Para que se sepan más datos, hacemos saber que somos de Picasso, todos, menos quien no quiera serlo siempre que acepte, al menos, que fue una brutal revolución en las artes.
En relación con la poesía, y aún habiando oído que hay mas de 2000 poetas en la región, según un amigo siempre de broma que dice recoger el dato de la nefasta crítica oficialista, reconocemos tan solo hasta el poeta Eliodoro Puche, también maldito como otro enorme poeta, Verlaine (era la absenta en España, y en Francia al pernaud).

Después, no hay nada aún que nos emocione, salvo algun poeta del grupo de los 50, los cantautores franceses, el último premio Nobel de Literatura (maravillosa intertextualidad la música y la literatura en Bob Dylan) que abre las puertas al movimiento ekfrástico que tanto apreciamos en El Parnaso (for having created new poetic expressions within the great American song tradition), y cosas así, como Leonard Cohen o Joan Manuel Serrat. Lo demás... sabemos que el tiempo pone a cada uno en su sitio, sea el laurel o la basura.

Somos gente sencilla, pero no vulgar, de las artes, del cante jondo, obreros de oficios y con poco beneficio, maestros y, sobre todo, jubilados sin edad decadente que, en nosotros, no existe esa manera de vivir. Cuando nos tomamos unas copas prohibidas nos ponemos estupendos, cosa que se puede ver sobre todo en Nochevieja.

No les digo que se animen, sino que si les dan permiso, pasen y vean. Finalmente, anunciamos sin pudor que alguna noche, y con una música necesaria para vivir recordando, somos capaces de cantar, en karaoke o sin él, y sin llegar a llorar nos pueden caer lágrimas por las mejillas.

Advertencia: no aceptamos pesados inútiles, salvo que inviten generosamente y aprendan en silencio, como hacía don Ramón, invitando en el El Pombo y salvando las distancias y la inteligencia del de las greguerías. Mientras tanto, algunos son partidarios de Pedro Sánchez, al que esperemos vuelva para ganar la batalla final a la derecha clásica y a la suya, la partidaria (lease Susana Diaz y otros abrevaderos); los hay también en este Parnaso liberales de la vieja constitución gaditana, republicanos, podemitas y cero ciudadanos y peperos. Y topolémicos, todos muy polémicos. Y si la ´Ley Mordaza´ no actúa contra nosotros, continuará.

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