Tribuna

Festivales negros

05.09.2016 | 04:00
Francisco Marín

Mañana martes, día 6, inicia su andadura la segunda edición de Cartagena Negra. Durante cinco días y hasta el 10, sábado, disfrutaremos con el buen hacer y decir de un elenco de autores de primera línea nacional. El pasado día 15 de agosto mi columna versaba sobre el por qué de la 'Novela Negra' y el boom de la misma. Hoy quiero reflexionar sobre los festivales negros. ¿Son necesarios? ¿A qué se debe el auge de los mismos?

Crímenes, misterio, acción, suspense? La novela negra es el género favorito de muchos lectores y ocupa sitios destacados en las listas de ventas de libros. Su crecimiento en toda Europa incluye también España, donde en los últimos años proliferan los festivales dedicados a este género, atrayendo a multitud de aficionados y escritores, tanto nacionales como internacionales.

Al plantear la pregunta sobre la multiplicación de estos festivales por todo el suelo patrio, tenemos consideraciones de todo tipo. La nueva corriente de festivales es el inicio de una renovación de la difusión literaria que muy bien se puede extender a otros géneros. Una nueva manera de promocionar las obras creando lectores, profundizando en las temáticas abordadas y cuidando extremadamente los aspectos lúdicos que sustituirá a la actual dinámica de presentaciones individuales –Juan Ramón Biedma–.

Los festivales negros presentan a menudo una auténtica combinación entre el aspecto cultural y el de evento. Es un momento único en el que el autor, emergente o ya reconocido, ofrece y disfruta de un contacto directo con el público. La literatura, sea cual sea el género tratado, tiene que ser una fiesta y, por qué no, una atracción más de la ciudad en la que se celebre el festival. Las semanas negras, o los días negros, tienen que añadir valores sociales, culturales y económicos al entorno en el que tiene lugar el evento. Ha de ser un lugar de encuentro entre escritores y lectores, teniendo como testigo al editor, siempre que sea posible. Hay que tener en cuenta que las editoriales tienen un presupuesto ínfimo de promoción, toda ayuda a dar a conocer a sus autores y popularizar el género, como hacen estos festivales, es un gran impulso para muchos escritores del género –Joaquín Llorens–.

Durante la planificación, preparación y desarrollo de todos los detalles y ángulos de Cartagena Negra se han dado variadas anécdotas y curiosidades. Una de ellas, que estando inmerso en la puesta en marcha de toda la maquinaria que hará andar CTN no percibes, es que el nombre de CTNEGRA suena muy alto y fuerte a nivel nacional e incluso, en menos medida lógicamente, a nivel internacional. Y sólo hemos celebrado una edición. Ahora bien, el tirón que tienen los autores que van a participar en la presente edición ha despertado el interés de otros escritores, editoriales y editores, hasta el punto que los ofrecimientos y peticiones de participación desde variados puntos de la geografía nacional por parte, sobre todo, de editores hemos tenido que declinarlas hasta próximas ediciones, si los hados lo permiten. Los deseos de formar parte de nuestro modesto festival negro son tantos que, podemos afirmar, CTNEGRA-2017 tiene los cimientos y los mimbres talmente urdidos. Pero primero disfrutemos de esta edición que en algo más de 24 horas arranca.

Es por ello que a todos los que se han acercado hasta nosotros y a los que, por lo que sea, no lo han hecho pero que les gustaría participar les decimos que tengan paciencia, su momento llegará. Aclaramos también que no rechazamos a nadie, ni escritores ni editores, todos tienen cabida y deben tener en cuenta que las únicas limitaciones son el tiempo y los presupuestos. Ya nos gustaría haber dicho que sí a todos. Este interés nos halaga y hace que pongamos lo mejor de este equipo «irresponsable» al servicio de Cartagena.

Acabo mi columna dejando algunas doctas opiniones, sobre la utilidad de estos eventos, de la mano de autores que nos acompañarán durante esta semana: «La cultura debe llevarse a los ciudadanos de forma local, y según ese criterio todas las ciudades podrían tener festivales literarios» –Santiago Álvarez–. «El boom de festivales negros solamente pone en evidencia el interés que este género suscita entre los lectores y público en general» –Estela Chocarro–. Una más: «Algunos de los festivales son relativamente jóvenes y todavía están consolidándose. Sería deseable que los festivales fueran acompañados de un repunte en las ventas. Las ventas son el mayor problema del sector» –Empar Fernández–.

Espero que disfruten con estas jornadas. Si observan fallos? yo soy el único responsable.

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