Éxodos

Asesinos de sueños

16.07.2016 | 04:00
Asesinos de sueños

¿Y cuándo piensas realizar tu sueño? preguntó el maestro al discípulo.

Cuando tenga la oportunidad de hacerlo respondió éste.

El maestro le contestó:

La oportunidad nunca llega. La oportunidad siempre está aquí.

Anthony de Mello

Para que este sistema inhumano y cruel funcione sin excesivos problemas es necesario matar a los sueños de libertad, de justicia, de paz, de reconciliación, de entendimiento, de encuentro, de concordia y de fraternidad. Es necesario eliminar las utopías, los grandes ideales y humanismos y convertirlos en quimeras, en páginas de la historia sin vida, encerrados en tiempos que ya no son posibles, identificarlos como recuerdos, como pasado que no tiene presente y menos futuro. Hay que encadenar la libertad, hacer injusta la justicia social, que el perdón se exprese en rencor y venganza, que exista una democracia sin libertad. Desde los movimientos sociales siempre hemos defendido cuatro verbos fundamentales para conseguir una humanidad nueva y sin exclusión: sensibilizar-concienciar-movilizar-transformar, pero este sistema está consiguiendo insensibilizar, desconcienciar, desmovilizar para transformarnos en seres sin capacidad de pensamiento crítico y sin sentimientos y emociones liberadoras, apagados y haciendo oídos sordos ante cualquier movilización social.

Este sistema crea los 'asesinos de sueños'. Cada vez que aparece un sueño, un anhelo de bondad, de ternura, de ser libre, de dignidad allí aparecen ellos, con sus corbatas, con sus móviles de última generación, con sus guardaespaldas, con su lenguaje exquisito, con una mirada fría, indiferente, penetrante para dejar claro que no sienten nada y sólo quieren que despierte de ese sueño y acepta la pesadilla real de esta sociedad. Visten de negro, les espera un aluvión de periodistas, se sienten superiores, están por encima del bien y del mal y disponen de todos los medios económicos, políticos y legales para que los sueños se rompan en mil pedazos.

¿Qué es la Troika? Asesinos de sueños. ¿Qué han hecho, por ejemplo, con el pueblo griego que soñaba recuperar su libertad y justicia? Su misión termina cuando han conseguido que esas personas y esos colectivos y pueblos que han soñado, renuncien a ellos y se conviertan en cómplices, de tal manera que si vieneposteriormente alguien con la intención de recuperar o con nuevos sueños, le digamos que no es posible, que sólo nos queda aceptar como irremediable, inevitable la pesadilla de la violencia cuando escribo este artículo he visto la barbarie del atentado en Niza, el paro, la precariedad, la falta de derechos sociales, laborales, educativos, sanitarios y culturales.

Estos asesinos de sueños quieren neutralizar todo aquello que permita soñar una humanidad de hombres y mujeres en concordia consigo mismos y con la naturaleza, por eso quieren partidos políticos sin democracia interna y al servicio de las multinacionales, de las élites económicas y financieras, sindicatos sin sindicalismo ni movimiento sindical, cuyas direcciones firmen la pérdida paulatina de derechos laborales, ONGs que sólo tengan un carácter asistencial y que nunca cuestionen el sistema que genera la pobreza que atienden, porque si cuestionan las estructuras socioeconómicas que provocan la pobreza y la miseria se quedan sin subvenciones, credos religiosos que sirvan para justificar las guerras y la evasión de la realidad, medios de comunicación que sólo ofrezcan las informaciones oficiales y programas de distracción que nos aíslen del mundo.

Un ejemplo: el sueño al derecho de la vivienda. Éranse una vez muchas familias que tenían su vivienda a través de una hipoteca con los bancos y pagaban sin dificultad porque tenían trabajo, vivían y dejaban vivir. Pero vinieron los avariciosos, codiciosos y ambiciosos y crearon un estafa financiera mundial, cuya consecuencia, entre otras, fue que mucha gente se quedara sin trabajo o con salarios de miseria. No pudieron pagar sus hipotecas y los banqueros, que eran los artífices de esa estafa financiera, empezaron a echar a la gente a la calle, padres, madres, niños y niñas, abuelos y abuelas, sin ningún tipo de escrúpulos. Pero, surgió un sueño y fue el derecho a la vivienda y aparecieron las plataformas de afectados por las hipotecas. Enseguida mandaron a los asesinos de sueños, pero al ver que no podían con estos soñadores, intentaron que despareciera de los medios de comunicación. ¿Cómo es posible que muchos digan que ya no hay desahucios en Murcia cuando han aumentado de siete diarios a doce? Como vieron que este sueño continuaba, dijeron a los políticos: «Aprueben leyes represoras para acallarlos y que no vayan a las entidades financieras». Aprobaron la Ley Mordaza y la reforma del Código Penal. Como no han podido con estos activistas sociales, seguro que intentarán otras cosas para acabar con nuestro sueño.

De estos sueños que se rompen en mil pedazos, siempre surge otro nuevo sueño. Tenemos que soñar, soñar con los ojos abiertos, con el corazón abierto a la vida, para vivirla intensamente, para amar y luchar apasionadamente. Cuando muere un sueño, siempre surge otro nuevo. Tengo un sueño y es abrir los libros para sacar las utopías, los ideales y los humanismos, para dar vida a las palabras libertad, amor, cariño, perdón, igualdad social y que vuelen por todos los rincones de la sociedad y derroten a los asesinos de los sueños y a los que los mandan.

Por cierto ¿cuál fue tu último sueño?

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