La balanza inmóvil

Democracia

08.04.2016 | 04:00
Joaquín Ángel de Domingo

S ólo sé que no sé nada. ¿Les suena? Con el paso del tiempo, dicen que los opositores que van a examinarse cuando hacen internamente esta reflexión es señal de que saben más de lo que creen, y aprueban. Por el contrario, quienes llegan al examen creyendo que dominan el programa, suspenden. Claro que hay quien saca el último número de su promoción y eso no le impide llegar a lo más alto en su carrera.
Pues eso mismo es lo que me está pasando, que conforme cumplo años cada vez sé menos. O mejor, sé más, pero entiendo menos. Y decido repasar mis apuntes de Derecho, a pesar de que los cuatro primeros años de esa carrera los viví bajo una dictadura, para recordar en qué consiste una democracia. Decían: democracia es un sistema político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho del mismo a elegir y controlar a sus gobernantes. Por lo tanto, es una forma de organización social que atribuye la titularidad del poder al conjunto de la soberanía. Un ciudadano, un voto. Luego quien sea más votado será el que gobierne. Pues no es así, porque llega el tía Perico con sus rebajas, y por un quítame esas pajas, que traducido al castellano es quítate para que me ponga yo. Conclusión: no importa tanto la democracia entendida como sentir de un pueblo, como mis intereses personales o de partido. Con lo fácil que sería: quien gana gobierna, como siempre se ha hecho en los contratos de juego: quien pierde paga. Pues tampoco es así: pactos, coaliciones, transacciones, mediaciones, conciliaciones... todo para que gobierne, a veces, quien no gana. Claro que como todos piensan en sí mismos, no hay acuerdo posible.

A nivel nacional, para mí está más claro que el agua turbia que los aragoneses nos niegan aunque se desborde el Ebro, eso sí, en silencio al pasar por El Pilar. Quien ganó que gobierne, esto es el PP en colación con PSOE y Ciudadanos, que parecen ser las tres fuerzas que pueden estar más o menos de acuerdo, ya que Podemos no puede ser visto por los terceros y menos por los primeros. Y a nivel regional ya saben lo que está pasando, que un alcalde dimite para que no gobiernen las izquierdas y resulta que los cinco concejales de Ciudadanos votan al PSOE y ponen a su alcaldesa. Hasta aquí más o menos normal por imitación a los pactos entre sus respectivos lideres nacionales. Lo que me parece curioso es que inmediatamente se anuncie que el partido va a abrir expediente a esos cinco ediles por esa votación. Nuevamente, democracia y libertad. Si no fuera porque es un chiste fácil y porque el exalcalde de Molina es más listo que el hambre, le diría: «Que no te enteras...».

Pero volvamos a lo general. Dos preguntas me abordan. Una es si han o no trabajado durante todo este tiempo de no negociaciones el poder legislativo. Y si no es así han cobrado como si lo hubiesen hecho. La otra es que si al final hay elecciones, por qué no pagan su coste, que no es poco, los que han dado lugar a las mismas por no ponerse de acuerdo, en lugar de todos los españoles. O es que todos queremos vivir tan bien como Benedicto, Juan Carlos o el marqués.

Menos mal que aún queda tiempo para negociar y ponerse las pilas, e incluso que gobierne el partido político que ha sido elegido por el pueblo para ser el titular del primer poder del Estado de Derecho. Salvo que Aznar siga hablando....

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