La balanza inmóvil

Descansen en paz

11.03.2016 | 04:00
Descansen en paz

Sólo un efímero pero entrañable, cariñoso y enorme recuerdo en el día de hoy para las santísimas víctimas del terror y de la barbarie hace años en Atocha. Instruido y juzgado el proceso, aún queda gente, quiero pensar que poca, que sigue con que todo fue mentira. Que no fue un ataque terrorista yihadista, sino que lo perpetró ETA. Y lo que es más grave, ahora empieza a circular por WhatsApp una supuesta investigación que está llevando a cabo Pedro J. Ramírez, el mismo de quien no se sabe, al menos yo lo ignoro, y me gustaría mucho que lo dijera, por qué lo cesaron de la noche a la mañana como director de El Mundo. No quiero imaginar que fuera por ceder a presiones de subvenciones que podían negarse si no ocurría eso. Pues bien, decía que ahora se pone en su boca o en sus manos o en su inteligencia, que está investigando y ya ha descubierto incluso no sólo que fue ETA, y nos engañaron a todos los españoles, los autores del atentado, sino que, y es lo más vergonzoso que he oído últimamente, que el partido que ganó las elecciones sabía lo del atentado y que dejó que pasara para obtener ese triunfo

Miren ustedes, estoy hasta las mismísimas narices de tanta tontería y de tantas malas intenciones y de dar vueltas a lo que no nos conviene para tratar de engañar a los más crédulos. Las cosas son como son y no como nos gustaría que fueran, sin pruebas de ningún tipo. Hay sentencias judiciales firmes que avalan cómo sucedieron los hechos. Lo contrario es actuar de muy mala fe para descontrolar a la sociedad y al mismísimo Estado de Derecho, si es que estas burdas maniobras pudieran hacerlo, que gracias a Dios no puede ser. O como mínimo es de tan mal gusto que no lo comparto tampoco. Como no compartí en su momento y hasta me produjo asco, el simulacro que una cadena de televisión realizó del 23F, a través de un joven, supongo que con la carrera de periodismo, que tiene que ganarse el dinero y el puesto en su empresa, que a su vez quiere ganar mucho dinero, a pesar de que sea con tan mala forma como que el rey sabía y los partidos políticos también que todos estaban detrás del 23F. Que el rey lo supiera o no, lo ignoro, pero que estaba programado políticamente ni de coña. La cosa fue tan seria como para bromear a estas alturas con ese tema. Se nota que ese joven reportero no sufrió en sus propias carnes la violencia de un Estado, cuando Miláns del Bosch asumió el poder militar y civil, derogando derechos fundamentales. La cosa es tan graciosa como el metro y medio de altura intelectual de aquellos que participaron en la 'broma'. Lo que no me encaja es que algunos periodistas de mucho prestigio se prestaran gustosamente a tal patochada, porque tontos no son, creo, y si encima ni les pagaron es el colmo de lo absurdo. Pues gracia no tenía ninguna y el pueblo español las pasó canutas durante toda una tarde y una media noche. Hay cosas von las que no se puede jugar.

Lo dicho, recuerdo y respeto al atentado yihadista de hace doce años, con cuatro trenes de cercanías en Madrid, en cuatro minutos, desde las 7,36 a las 7,40 horas, causando 193 muertos y 1.858 heridos, con Goma 2ECO. Aunque sólo fuera por respeto a estos datos objetivos, a la Justicia y, sobre todo, a las víctimas, sin pruebas no se puede intoxicar.

Dejémoslas, a las víctimas, descansar en paz y en nuestro recuerdo.

Joaquín Ángel de Domingo Martínez

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