Tribuna Libre

El señor Lobo* y el umbral de la penumbra

21.02.2016 | 04:00

Llevamos seis años „más dos de instrucción secreta„ con la justicia penal murciana empeñada en llevar a alguna parte la elefantiásica instrucción de Umbra. No se atisba horizonte y menos después de que al juez instructor (en el intento de transformar en procedimiento abreviado) se le olvidara incluir a quienes se habían presentado como piezas principales „con olvido consciente de la principal de verdad, más los ediles socialistas salvados por colaborar„; el resto, perseguidos con saña, mayormente en prensa dada la inefectividad del aparato justiciero. Ni el exalcalde Cámara „hoy sólo perseguido en la persona de sus suegros, que no son parte„, ni el señor Megías „que nunca debió estar„, ni el arquitecto que supervisó las obras del Casino (?) figuraban como imputados pese a que con esas ausencias la acusación quedaba en el aire. Al principio no se dio cuenta ni el fiscal autoproclamado anticorrupción, del que no se supo nada hasta casi pasado enero, en que apareció un recurso suyo fechado el día 22 de diciembre sin pasar por el registro general, consolidando así la tradicional desigualdad de armas entre inquisidores y herejes: a los herejes se les pasa un plazo y decaen; al fiscal, según es fama, no se le pasan los plazos y, si se le pasan, se le excusa, que para eso forman el equipo oficial. Hubo evidencias en recursos anteriores. La duda se cierne cada día más espesa sobre este recurso en particular. Entramos en fase de penumbras€

El fiscal, conocidos los recursos de las defensas, interesó el 22 de diciembre que no se resolvieran „cientos de folios muy bien montados„ y que se arrancara de cero por término de36 meses para, después del enésimo zigzag, recomponer las acusaciones. Ocho años no le han bastado porque lo que él teje de día lo destejen las defensas, Penélopes laboriosas, y vuelta a empezar. Entre que no sabían urbanismo y que tampoco le salían las cuentas, generaron en la población una grave neurosis de renta: el Ayuntamiento debía ganar entre 500 y 600 millones de euros en sentencia, pues tal era la cifra defraudada según ellos. Ahora es al revés: si le sale bien al Ayuntamiento su escrito de acusación „sólo un milagro voluntaristas lo puede salvar de la quema„ tendrá que indemnizar a los terceros de buena fe por los convenios firmados y ejecutados, lo que lo convertiría en el Ayuntamiento más endeudado de Europa occidental, incluida la Alemania unificada y las colonias africanas. Así que Ayuntamiento en plena crisis esquizo: acuso malamente para que no digan que defiendo, pero le rezo a San Judas Tadeo para que nos salga mal la cosa, porque si nos sale bien y ganamos van a estar pagando deudas municipales hasta los nietos de nuestros nietos. Y es que deshacer el pasado es difícil y, sobre todo, muy caro. Los de Ahora Murcia lo saben y esperan contentos que triunfe Umbra y se vaya todo al infierno; el resto, más juiciosos, esperan que fracase definitivamente y no haya que empeñar desde el reloj del Ayuntamiento hasta la estatua de Belluga de la Glorieta. Así que un tiro en el pie: nada que ganar y todo que perder. Brillante gestión tras años de acusación ambigua en que, a cara descubierta, defendían más que acusaban. Con mis disculpas a las señoras, no hay peor virgen que la que fue puta.

¿Tan mal están las cosas? Podrían empeorar, claro, pero el hundimiento es generalizado. La perita en dulce que sostenía el fraude en la valoración del suelo „«distinguida amiga» la llamaba el fiscal que la propuso„ rehusó primero y no ratificó después entre llantos y ante unas defensas que se la comieron cruda; eso lo presencié y participé en la comilona. La interventora del Estado acabó reconociéndome que el precio entraba en la horquilla justa. Al perito que evaluó los restos de la industria pecuaria no se le dijo que incluyera el coste del nuevo terreno, las nuevas construcciones y el traslado de animales, así que se despachó sumando cochambres, y para cuando se dijo que «ya serán más lobos» se interpretó como nuevo fraude y hasta se intuyó que los cerdos se irían de Nueva Condomina en jet. Disparate con disparate.

¿Y ahora? Ahora se abren „¿quién lo duda?„ tres años más de instrucción después de superados todos los plazos razonables para dictar sentencia a ojos de los tratados internacionales que nos vinculan, que fijan dicho plazo en ¡seis años! es decir, los que ya van consumidos. Habrá nuevas piruetas, nuevas huidas hacia delante y a título de advertencia flota sobre ellos el ´meneo´ que le dio la Sala Segunda del Supremo al TSJ de Murcia (STS nº 244/2015, de 22 de abril), cuya Sala de lo Civil y Penal se acabó de cubrir de gloria cuando, con ocasión de la más que discutible condena de la alcaldesa de Pliego, les espetó: A) Que no sabían contar a efectos de prescripción (El TS sí la aplicó a un recurrente); B) Que habían confundido los efectos permanentes de un delito con el delito continuado (y quitaron el delito continuado); y C) que no sabían calcular las penas según ley (y las rebajaron). Y eso a los sabios más sabios „«juez de jueces» se autoproclamaba uno„ de entre los jueces locales.

¿Hay alguna esperanza de que se haga justicia? Francamente, espero más de San Judas Tadeo al que, según la tradición, le aplastaron la cabeza con una maza „¿maceros del Ayuntamiento?„ y es santo patrón de las causas perdidas junto con Santa Rita de Casia, Santa Filomena y San Gregorio de Neocesarea. Así que, alcalde Ballesta, ponga estas santas efigies en los huecos del Moneo replicando a las del Imafronte, porque como le den la razón en sus acusaciones no le va a quedar ni un tormo en el que dejar la gorra€ y la vara de mando de esta triste capitalidad.

* El señor Lobo es, según?Montiel, el autor de este artículo (nota del autor).

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