Desde mi picoesquina

Ruta argárica

02.02.2016 | 04:00
Ruta argárica

El pasado día 21 de noviembre tuve la ocasión de conocer el yacimiento argárico de La Bastida (Totana), en visita organizada por la Asociación de Personas Jubiladas y Pensionistas de STERM-La Intersindical. Me quedé maravillado de los trabajos que un equipo de hasta quince personas de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) ha venido realizando, desde 2009, para poner en valor este poblado de la Edad del Bronce. Rafael Micó, profesor de Prehistoria de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), persona entusiasta y entregada a su trabajo y con la que, desde ese día, sigo manteniendo una relación epistolar, nos explicó con todo lujo de detalles que La Bastida en su día albergó hasta un total de mil habitantes y fue la capital de El Argar, una civilización con un extenso territorio que abarcaba las actuales provincias de Murcia, parte de Alicante, y Almería, Granada e incluso Jaén, rozando los límites de Sierra Morena. Esta civilización supuso una ruptura con respecto al periodo calcolítico precedente, por su alto desarrollo tecnológico, los patrones urbanísticos, los ritos funerarios (con enterramientos en cista o en urnas en el suelo de las propias viviendas) y por la clara orientación de la producción hacia la obtención de excedentes y la presión fiscal sobre la población, detalles todos que la convierten en uno de los primeros Estados de la Europa Occidental.

La Bastida, asimilable por su estructura de doble muralla de torres cuadrangulares macizas y de difícil acceso a la ciudad de Troya II, se ubica en un

promontorio cercano a la rambla de Lébor. Las excavaciones practicadas han permitido determinar tres fases de ocupación de esa ciudad, desde el 2.200 antes de nuestra Era (ANE) hasta aproximadamente 1.550 ANE, fecha en la que, no se sabe por qué motivos, fue abandonada. En el mismo municipio se trabaja en la Tira del Lienzo, una edificación orientada en su día a ser sede de funcionarios y militares para la recaudación fiscal. El mismo equipo de la UAB lleva a cabo también otros trabajos de investigación en La Almoloya, en el municipio de Pliego, otro de los poblados de referencia de la civilización argárica.

El Proyecto La Bastida, que empezó en 2009 y llega hasta el 2013, supone una continuación de las excavaciones que arrancan desde 1869, con Rogelio de Inchaurrandieta, y que siguieron con Luis Siret y su capataz Pedro Flores (finales de 1886), con Juan Cuadrado, director del Museo Arqueológico de Almería (finales de 1920), y, entre, 1944-1950, en cuatro campañas, con las de Julio Martínez Santaolalla, del seminario de Historia Primitiva de la Universidad de Madrid. Lamentablemente, a partir de 195o el abandono institucional lleva aparejados daños infligidos por los excavadores clandestinos. Al día de hoy, no sólo hay piezas de La Bastida repartidas por varios museos de la Región y de todo el país, sino también en Londres, Bruselas, Gante, Roma, Berlín?

La notable e ingente labor que desarrolla el equipo de investigación de la UAB, que tiene prevista la construcción de un museo anexo al yacimiento, no hubiera sido posible sin la financiación de entidades públicas y privadas. En el caso de La Bastida, desde 2009 a 2013 los fondos fueron aportados por la consejería de Cultura de la CARM, la UAB, y los ministerios de Turismo e Industria y de Economía y Competitividad. Desde mediados de 2014, sin embargo, se mantienen sólo las aportaciones de la UAB y las del ayuntamiento de Totana (que ejerce sobre el yacimiento labores de vigilancia y sufraga los gastos de agua y electricidad) y el patrocinio privado de la Fundación Volkswagen-Alemania en 2014. Respecto de la Almoloya, en Pliego, los trabajos de excavación son posibles por la financiación de la UAB y del grupo empresarial Fuertes. En los últimos dos años, la Administración regional no se ha implicado económicamente en las investigaciones de la Bastida y La Almoloya, aunque, según se me informa, su deseo es que esa situación cambie.

Tuve la suerte de saludar, de nuevo, al profesor Rafael Micó, que estuvo acompañado de Eva Celdrán, arqueóloga murciana del Proyecto Bastida, y de Roberto Risch, también profesor de Prehistoria de la UAB y miembro del equipo, con ocasión de la monografía presentada hace unos días en el salón de actos del Museo Arqueológico de Murcia. Con el título Primeras investigaciones de La Bastida (1869-2005), la publicación, cuya edición está financiada con fondos europeos y que, por ahora, no está a la venta, nace, según me informa Rafael, con la vocación de ser el primer trabajo de una serie que han bautizado como Arqueología Argárica. Por otra parte, la web recién inaugurada, http://ruta-argarica.es, pretende ser una lugar de encuentro entre la arqueología y un abanico de actividades diversas: ocio, deporte, gastronomía, iniciativas empresariales...

Es un lujo que nuestra Región sea un referente europeo en el estudio del desarrollo de esa notable civilización. Y un lujo que este equipo de la UAB esté trabajando entre nosotros para desvelar las claves de nuestro pasado. Por eso merecen nuestro apoyo. También el institucional.

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