Tribuna Libre

El 'problema hidrogeológico de la Mancha' en el anteproyecto del Trasvase Tajo-Segura

08.01.2016 | 04:00

En la Memoria del Anteproyecto del Trasvase Tajo-Segura de 1967 había un curioso epígrafe titulado La cuestión de La Mancha. En él se dejaba constancia de que solo se había contemplado la hipótesis de aumentar los regadíos y otras demandas del sureste peninsular con aguas superficiales del Tajo. Porque, y cito textual, «las posibilidades potenciales que el país ofrece en materia de aguas subterráneas no son bien conocidas».

Es decir, se reconocía allí que no se había evaluado una posible ´Alternativa 2´ a ese trasvase fluvial desde el Tajo: un ´trasvase intracuenca´ desde la cabecera manchega del Segura alimentado con sus propias aguas subterráneas.

En esta misma página 40 del citado documento y un poco más abajo se añadía: «Sin embargo, no puede silenciarse el problema hidrogeológico de La Mancha, por la ayuda y cooperación que pueda representar la posible existencia de nuevos recursos captables a la corrección estudiada». Pero ¿de qué problema ´hidrogeológico´ tan importante se trata?

El misterio se desvela solo si traducimos el párrafo anterior al lenguaje llano y sin tantos circunloquios: «La zona manchega y la provincia de Albacete perteneciente a la cuenca del Segura, pueden tener aguas subterráneas suficiente para regar Murcia sin necesidad de hacer este trasvase. Algo que no hemos estudiado, porque si lo hubiéramos hecho, a lo mejor esta gran obra no tendría sentido. Por lo que el agua subterránea de La Mancha está siendo un auténtico problema para justificar este trasvase, que no se puede silenciar por más tiempo».
Pues ya había estudios en aquella fecha que apuntaban en esa dirección. Concretamente un año antes, en 1966, el actual académico de las Ciencias y Catedrático Emérito de Hidrogeología de la Complutense, el ingeniero de Caminos Ramón Llamas Madurga, decía en un artículo titulado Los embalses subterráneos en la planificación hidráulica que «las reservas de agua almacenadas en los embalses subterráneos son muy considerables y su utilización podría, probablemente, permitir el inicio rápido del desarrollo de los regadíos en aquellas cuencas deficitarias de la vertiente mediterránea a las que se piensa hacer trasvase de agua de cuencas vecinas en un futuro próximo».

Ese era el auténtico problema: la duda que asaltaba a los redactores del anteproyecto del trasvase Tajo–Segura de que a lo mejor, si se hubiera contemplado también la hipótesis hidrogeológica de bombear agua subterránea de la zona de cabecera de la propia cuenca del Segura, y no sólo la de trasvasar la del Tajo desde los pantanos de Entrepeñas y Buendía en la provincia de Guadalajara, el citado proyecto podría ser innecesario.

Una vez hecho este ejercicio de sinceridad y ante la evidencia que supongo tendrían los redactores del Anteproyecto de que el trasvase ya no había quien lo parara „pues era más un compendio de intereses políticos del franquismo y crematísticos de las grandes constructoras del momento que el puramente filantrópico de llevar agua a los murcianos„ se curaban en salud en el siguiente párrafo de la siguiente manera:
«Si existen aguas subterráneas de La Mancha que hoy se pierden en el mar por no afluir a alguno de los grandes ríos de la región o por evapotranspiración, en la cuantía que resulten aprovechables, podrían contribuir a la corrección del desequilibrio, bien directamente incrementando los caudales superficiales del aprovechamiento Tajo-Segura, mediante la inyección adecuada en el esquema proyectado».
Y remata: «Ante la importancia de este problema, se ha comenzado ya el estudio hidrogeológico correspondiente».

En definitiva, se trataba de un problema de conciencia. Pues, y como suele ocurrir, la decisión política „de hacer el trasvase„ ya estaba tomada. Ahora sólo quedaba ´vestir a este santo´, pues podría aparecer desnudo ante los feligreses en cualquier momento.

Es decir, se abría la posibilidad „y se encontraba así un remedio para tranquilizar las conciencias„ de que cuando se terminaran esos estudios hidrogeológicos, caso que algún día se concluyeran, y se demostrara que el Segura manchego tiene agua subterránea suficiente (que se pierde en el mar sin utilizar) „eso sería ya por el año 2.020 o así„ entonces se podrían hacer pozos en esas zonas y echar su agua subterránea al canal del trasvase para aumentar el caudal procedente del Tajo o para sustituirlo definitivamente. Pero para entonces la obra ya estaría hecha, pagada, cobrada y amortizada.

Esos estudios hidrogeológicos se hicieron a finales de los años 60 y durante todos los 70 por el antiguo Instituto Nacional de Colonización, por el Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario (IRYDA), por el Instituto Geológico y Minero (IGME) y por la Empresa Nacional Adaro de Investigaciones Mineras (ENADIMSA). Se siguió demostrando exhaustivamente en ellos que la cuenca del Segura tiene agua suficiente sin necesidad de trasvases, pero se guardaron en un cajón y no constan en la documentación de ninguno de los Planes Hidrológicos del Segura realizados hasta el día de hoy: ni en el de 1998 ni en el vigente 2009-2015 y ni en el pendiente de aprobación por el Gobierno, 2015-2021. Y ello, a pesar de que instituciones públicas, decenas de asociaciones, regantes, sindicatos y particulares hayan pedido por escrito y en varias ocasiones que se incluyan.

No verá, paciente lector o lectora, otro documento sobre este tema donde más claro quede el aforismo «disculpa no pedida, culpa manifiesta». Pues el texto del Anteproyecto del Trasvase Tajo-Segura que he entrecomillado es, en sí mismo, un reconocimiento de la falta cometida: si no se había estudiado la opción ´aguas subterráneas´, se debería haber hecho antes de diseñar este trasvase. Las consecuencias de aquel error de 1967 las seguimos sufriendo hoy en 2016.

Quizá haya llegado ya la hora de hacerlo: la de terminar de estudiar y confirmar si las aguas subterráneas propias de la cuenca del Segura „manchega y murciana„ se pueden incorporar al canal del trasvase antes de que se pierdan en el fondo del mar y poder prescindir así del agua del Tajo. Algo que nos haría mucho bien a todos.

La hidrogeología puede ser un problema para que las grandes constructoras del Ibex 35 se sigan forrando con nuevas presas y trasvases innecesarios (como el que ahora proponen desde la Sierra de Gredos en Ávila), pero para los ciudadanos es una parte muy importante de la solución.

El Anteproyecto completo citado: http://www.cedex.es/CEDEX/LANG_CASTELLANO/ORGANISMO/CENTYLAB/CEH/Documentos_Descargas/Complejo_Tajo_Segura.htm
Los Embalses Subterráneos en la Planificación Hidráulica: http://ropdigital.ciccp.es/detalle_articulo.php?registro=16893&anio=1966?_revista=3016
La página 40 de la Memoria del Anteproyecto del Trasvase Tajo- Segura.

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