Lo veo así

Mucho trabajo para Melchor

06.01.2016 | 04:00
Mucho trabajo para Melchor

Querido Melchor: No se si pensarás que ya soy un poco mayorcita para escribirte una carta en estas fechas, pero es que me siento muy identificada contigo desde que te representé en una Cabalgata de Reyes en Murcia. Ya ves, ahora tanto lío con eso de las Reinas Magas de Madrid, y nosotros aquí, en esta tierra, ya les tomamos la delantera a los de la capital a la hora de reivindicar la figura de las mujeres en vuestra caravana, en la década de los 80. Bueno, que tu dirás que también tengo un Rey en España y que podría escribirle a él. Ya, pero es que para arreglar nuestro país se necesita algo de magia y el nuestro no posee esos poderes y mira que intenta hacerlo bien, y lo está haciendo, no te creas. Es sensato, prudente, está muy formado y es muy trabajador, hasta es guapo y bien plantado, que eso nunca sobra, pero no tiene magia. Es más, tiene poca capacidad de maniobra para hacer entrar en razón a los que forman el conglomerado político de nuestros país que, como estamos en democracia, por fortuna, al final son los que tienen que decidir sobre las cosas. Y en esas estamos, esperando que se pongan de acuerdo, porque de lo contrario nos veremos abocados a celebrar nuevas elecciones, que esto es un no vivir. Tiemblo al pensar que de nuevo se desarrollen las campañas electorales oyendo a unos y otros ofrecer el infinito y más allá, sin ponerse rojos ante las mentiras manifiestas. Sin que sean capaces de percibir que el personal no es tonto, aunque se lo haga a veces, por eso de no incordiar.

Bueno, pues eso, que me gustaría pedirte que, en este año que acaba de comenzar trajeras un poco de sentido común a todos los que forman parte de los partidos políticos de este país para que sean capaces de encontrar los mejores caminos de entendimiento. Que les insuflaras una gran dosis de humildad por cierto, hay uno de ellos que habla de humildad continuamente y ni te cuento lo soberbio y vanidoso que es, para que sean capaces de percibir que la razón, la verdad no son patrimonio de nadie ya sabes eso que dicen de que la verdad tiene tres verdades: la tuya, la mía y la verdad, para que sean capaces de someter sus intereses inmediatos a los de este país milenario.

Y mira, ya puesta a pedir, te ruego que, tú que puedes, inocules un poco de sensatez a los legisladores de este reino porque, si lo consiguieras, nos evitaríamos, por ejemplo, que los fiscales y jueces vayan a calzón quitado, ya que se enfrentan a una carrera contrarreloj para revisar las alrededor de 650.000 causas abiertas en España. Sí, querido Melchor, esto han de hacerlo en el corto plazo de seis meses en cumplimiento de la reforma procesal penal, bajo la amenaza de tener que archivarlas o verse forzados a abrir juicio sin suficientes pruebas, que quizás es lo que se pretende, por lo que no te debe extrañar que las distintas asociaciones de jueces y fiscales coincidan en que la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, impulsada por el actual ministro de Justicia, Rafael Catalá y que limita las instrucciones a seis meses para las causas sencillas y a dieciocho para las complejas, les ha puesto en unos aprietos de narices porque, aunque sorprenda, han de revisar cientos de miles de causas en un tiempo récord. Fíjate que sólo tienen de plazo hasta el 5 de junio del presente 2016 y, aunque lo normal es que se hubiesen ampliado las plantillas de manera considerable, lo cierto es que han de hacerlo con casi los mismos recursos humanos y materiales sólo 87 personas más de refuerzo. Así es que no extraña que Álvaro García, presidente de la Unión Progresista de Fiscales, vaya por ahí diciendo que «nos estamos moviendo en una falta de realismo increíble». Bueno, de realismo y de otras cosas que prefiero callarme, Melchor, porque apenas ha comenzado el año. No se si podrás arreglar tanto desaguisado, pero inténtalo, por favor, porque este país nuestro necesita mucha magia para salir del atolladero en que se encuentra.

Gracias. Melchor.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine