La balanza inmóvil

Menos lobos

23.10.2015 | 04:00
Menos lobos

Menos lobos, Caperucita. No pretendas ser Peter Pan y no llegues ni a Campanilla. Menos campana y más badajo€Y así se me pueden estar viniendo a la cabeza cientos de refranes que evidencias nuestra riqueza de vocabulario y sobre todo la verdad de los mismos.
A que si te condenan a la pena de inhabilitación, cosa que es más que probable, salvando la presunción de inocencia, que consagra la misma Constitución en la que tú no crees, dejas de ejercer como político durante una buena temporada, amén de la correspondiente multa y en su caso la cárcel, señor president. Hoy, dice el Evangelio de San Lucas: «Cuando te diriges al tribunal haz lo posible para llegar a un acuerdo, no sea que te arrastre ante el juez, éste te entregue al guardia y el guardia te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que no pagues el último céntimo».

Mas admite que promovió el 9 N, aunque atribuye su ejecución a los voluntarios. Su declaración ante el juez fue con manos temblorosas, dice el Abc, después de mostrarse sumamente tranquilo y seguro de estar bien hecho todo lo que hizo con la consulta independentista. Por eso a modo de cuatro barras de su bandera, elevó al cielo de la multitud aclamadora, cuatro dedos de su mano, para entre vítores y alabanzas entrar a declarar ante un juez. Se aplaudía haber incumplido la ley por su máximo representante político Claro que como se decía el otro día en una tertulia radiofónica, no se vio a mucho obrero en las puertas del tribunal, quizás porque estaban haciendo lo que tenían que hacer, que es trabajar para que Cataluña no se quede en el ostracismo más penoso. Lo que había eran cuatrocientos alcaldes con sus correspondientes bastones de mando, que ya es tener mal gusto, aplaudiendo al que los había colocado, imagino, en las listas para seguir mandando en su pueblo independiente del resto del mundo. Pero hasta en esto ha bajado el señor Mas, porque ochocientos fueron los alcaldes que se manifestaron el 4 de octubre de 2014, cuando los convocó en el Palau de la Generalitat para que aprobaran la convocatoria del famoso 9N.
A todo esto, el Consejo General del Poder Judicial ampara a los jueces catalanes ante la intolerable actuación de esos alcaldes que atacan a la independencia de aquéllos. Apoya así a lo que el Tribunal Superior de Cataluña ha denominado «ataque directo y sin paliativos a la independencia judicial» y sigue diciendo, «cuestionar de manera interesada que la actuación de los tribunales de Justicia solo se debe a intereses políticos, promover la desconfianza social y pretender estrategias de presión, constituye una negación de las bases de nuestra convivencia política».

Algo que parece tan obvio a veces no se entiende. Por eso es costumbre inveterada que suceda lo mismo ante cada Palacio de Justicia cuando hay que juzgar a alguien importante. Sólo que no saben que no se presiona a los jueces por eso, pues la ley es la ley estén o no cuatrocientos alcaldes con su vara de mando erguida a la puerta pidiendo ´su´ justicia. Esa debe ser la explicación de que algunos vocales del Consejo General del Poder Judicial no apoyaran al Tribunal Superior de Justicia catalán, cuyo presidente, para mas morbo y casualidades de la vida, su renovación o no en el cargo, coincidirá con el caso Mas.

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